|
Como
grupo de
origen rural, también son rurales los
instrumentos de que se acompañan en sus cantos,
siendo el principal la collera de campanillas, acompañándose
también con
el triángulo y el cántaro, acompañándose el compás
con la suela de una alpargata. Posteriormente se incorporan
los instrumentos como la guitarra, el laúd, la
bandurria,
utilizando algunos coros la botella de anís,
rasgándose con una cuchara,
pudiéndose
decir, que aún siendo de talante inconfundiblemente
andaluz, y distinto del
folklore de
esta zona, la música de los coros de campanilleros tiene una
especial alegría.
Y de un
canto popular de temática mariana, nace un cante flamenco
de un verdadero matiz y sentido de lo jondo, y de mayor
relevancia artística comparable con los cantes más duros de
la baraja estilística del cante flamenco, siendo su creador
un cantaor excepcional de Jerez de la Frontera llamado
MANUEL TORRES.
La
historia de la creación de este grandioso cante, y del
hecho tan extraordinario la narra el gran tocaor de
guitarra Niño Ricardo, en las páginas del diario ABC de
Sevilla,
El siendo el
día 27 de Diciembre de 1.969:
“Estabamos con El Niño de la Palma, (el torero), El
Gloria, Rebollo y yo. A mí se me ocurrió decirle a
Cayetano “El Niño de la Palma” que deberíamos ir
por Torre, que entonces vivía en el Fontanal. Llegó
Manuel, me dijo ponla en el tres... y escuchamos
aquellos campanilleros, inspiración de su genio, que ponía
los bellos de punta”.
Las
tres letras de Campanilleros que Manuel Torre había
aprendido, a la hora de entonarlas, lo hizo
imprimiéndole una intensidad flamenca específica en
relación con su Genialidad
artística, y acompasando su ritmo para que el quejido y el
desgarro connaturales del cante jondo tuvieran presencia
en la música original.
En la
evolución del cante flamenco, esta creación de Manuel Torre,
constituye un claro
ejemplo
dentro de sus más significativas posibilidades de
incorporación al flamenco,
constituyendo
un ejemplo claro de la representación del Folklore popular,
en base del arte
Flamenco en
general.
En 1.929
grava Manuel Torre los campanilleros, acompañado de la
guitarra de Miguel Borrul, y a partir de ahí, otros
cantaores han ido interpretando y cultivando este nuevo
estilo, siendo la Niña de la Puebla la cantaora que más lo
populariza, imprimiéndole una entonación
muy dulce, pero sin la fuerza expresiva y jonda de su genial
cantaor.
En su
interpretación fideligna de este cante por
Campanilleros, podemos citar a los cantaores Juan Varea,
Pericón de Cádiz, y el Agujeta, siendo interpretado
recientemente
por los
cantaores, José Mercé, con letras de Antonio Gallardo, así
como José Menese, pero
siempre
manteniendo el estilo jondo que escogió para su creación
Manuel Torre.
Letra de los Campanilleros
de Manuel Torre:
A LA PUERTA DE UN RICO
AVARIENTO,
LLEGÓ JESUCRISTO Y LIMOSNA
“PIÓ”.
Y EN LUGÁ DE DAZLE LIMOSNA,
LOS PERROS QUE HABIA SE LOZ
ACHUCHO..
Y DIOZ PERMITIO,
QUE AR MOMENTO LOZ PERROZ
MURIERAN
Y EL RICO AVARIENTO PROBE SE
QUEO.
Letra de Campanilleros,
cantado por José Menese.
HASTA HERODES,
HASTA HERODES LLEGARON
NOTICIAS
DE QUE UN REY DE REYES EN BELEN
NACIO,
EL MALDITO SENTENCIA DE
MUERTE
PA TOS LOS NACIOS FIRMO Y
RUBRICO,
PERO EL NIÑO DIOS,
VINO UN ANGEL Y AVISO A
LA VIRGEN,
HULLERON A EGIPTO Y FUE
LA
SALVACION.
UNA TARDE,
UNA TARDE QUE ESTABA LA VIRGEN
COSIENDO Y CANTANDO SENTAITA AL
SOL,
LLAMO AL NIÑO Y EL NIÑO
NO ESTABA
Y ATRIBULAITA LA VIRGEN
QUEO,
PERO APARECIO QUE EN EL
TEMPLO
A DOCTORES Y OBISPOS
LE ENSEÑABA EL DOGMA DE LA
RELIGION.
TORTOLITA,
UNA TORTOLA MU MAL HERIA
A LOS PIES DE CRISTO SE
VINO A CAER,
JESUCRISTO LA COGIO DEL
SUELO
LE BESO LAS ALAS Y VOLO
OTRA VEZ,
PERO NO SE FUE
QUE EN EL TEMPLO LAS
AMIGAS DE
CRISTO
SE FUERON ARRULLANDO
LLENAS DE
PLACER
TORTOLITA.
Según
algunos entendidos, el villancico es difícil de
concretar su aflamencamiento, aunque si es cierto que uno
de los centros por antonomasia allá por el siglo XIX
es el barrio de Santiago de Jerez de la Frontera,
núcleo gitano y cantaor por excelencia, en donde payos y
calés se reunían en los patios y en los corrales desde
los primeros días de
Diciembre
hasta una vez pasado los Reyes Magos en torno a la
zambomba, surgiendo espontáneamente las costumbre de
cantar los villancicos al compás de
bujerías y tangos,
cantes propios de los gitanos de Jerez.
Uno de
los cantaores, El Gloria, crea al compás de la Buleria los
villancicos y romances navideños, y entre ellos el que más
fama y el que más se extendió por toda la geografía
flamenca, es el que se enuncia en el siguiente estribillo:
GLORIA AL RECIEN
NACIO,
¡GLORIA!
Y A SU BENDITA
MADRE VICTORIA.
GLORIA AL RECIEN
NACIO,
¡GLORIA!
Tan
grande es el éxito que tuvo Ramón Gómez Antúnez al
interpretar dicho villancico, que le valíó su nombre
artístico “El Niño Gloria”, apodo puesto por su familia y
por todos sus amigos, presentándose en Sevilla en los
primeros años veinte, para actuar en los cafés cantantes,
junto a sus hermanas La Pompi y la Sorda.
Una vez
que El Niño Gloria grava en disco el romance por bulerias y
difunde este estilo,
Lo define
para siempre, por lo que el Gloria se considera el creador
de este cante, estilo que adquiere una entidad porpia y
un a variante específica de las bulerias de Jerez.
Tal
acogida tiene el villancico de El Gloria que da lugar a
que siguieran su estilos la mayoría de los cantaores de su
estilo, entre ellos fueron La Pompi, La Niña de los
Peines, Pepe Pinto, el Sevillano, aunque muy especialmente,
hay dos cantaores que fueron otros
que
cultivaron y crearon el villancico flamenco, destacándose
Canalejas de Puerto Real, yManuel
Vallejo. Hay que destacar en el año 1.935, el
espectáculo “Las Calles de Cádiz”,
de la
Argentinita, en el que figuraba en dicho elenco El Gloria y
otros cantaores de Jerez y Cádiz, asó como el espectáculo de
Concha Piquer, denominado con el mismo nombre de la artista,
se representaba un estilo similar al de Noche Vieja,
protagonizado por Manolo Caracol.
Otros
artistas que grabaron e interpretaron este estilo de
villancico fueron Manolo Vargas, Pericón de Cádiz, La
Perla, La Paquera de Jerez, Manolo Mairena, El Sordera,
Romerio de jerez, Maria Vargas, Fosforito, así como
otros que han seguido la línea y el estilo de su
creador, e introduciendo otras letras populares.
A
partir
de los años cincuenta, surgen nuevos estilos de
villancicos, acoplando los artistas varios palos a las
letras de los villancicos, editándose un disco con
el título “Cantes andaluces de Navidad” en el cual se
introducen palos como las nanas, el polo, romance del
ciego, zoronjo gitano y cachuca por bulerias, a cargo
de la cantaora Luisa
de Córdoba y
las guitarras de Manuel García de la mata y José A.
Jimenez, incluyéndose
el cante por
farrucas por Adela Escudero, los cante por tanguillos ,
alegrias y tientos por Manolo Vargas y peteneras y
malagueñas por Pericón de Cádiz, así como
villancicos festeros, sevillanas y verdiales por Bernardo
el de los Lobitos, fandangos y serrana por Pepe el Poli
y martinetes y soleares por Pepe el Culata, todos
acompañados por la guitarra
de Perico el
del Lunar, siendo los últimos discos que llevan todos los
estilos con el matiz de la Navidad como el que grabaron
Rosario López y Manolo Simón.
Los
Tablaos flamencos, han sido los escenarios donde el
Villancico flamenco ha tenido una divulgación
importante y muy en especial en el tablao “Zambra”
de Madrid, ya desaparecido. Otro tablao donde se
dedica en los días de Diciembre y en los primeros días
de Enero, parte del espectáculo a la interpretación
de los villancicos flamencos más conocidos y
tradicionales.
Gracias a todos estos y
artistas, gitanos y no gitanos, que han sido los que le han
dado al Villancico ese compás y esa flamenquería, y en la
que todos los aficionados al flamenco ylos no aficionados
al flamenco podemos disfrutar con estos cantes, que tanto
nos alegra en estos dias de Navidad.
Paz y Felicidad en estos días de
Navidad, os desea este vuestro amigo.
|