VILLANCICO FLAMENCO

 
Procesión del llamado
Rosario de la Aurora
que en las noches de
octubre recorría las
calles de las ciudades y pueblos de Andalucía

 

Sobre estas líneas, una
estampa granadina de
principios de siglo en la
que aparece la guitarra
junto a la zambomba
y los cascabeles, signo
claro de la influencia
gitana en las versiones
flamencas de los
villancicos y romances
propios de la Navidad

 

 

Sobre estas líneas, Coro
de villancicos de la Caja
de Ahorros de Jerez,
dirigido por el guitarrista
Parrilla de Jerez

 

Elenco del espectáculo
Las calles de Cádiz (1.935),
en el que figuraba El Gloria,
quinto por la izquierda,
creador del villancico por
bulerías.

 

 

Sobre estas líneas,
Canalejas de Puerto
Real, cantaor que
interpretó numerosos
villancicos flamencos.

 

Coro de la Cátedra de
Flamencología de Jerez,
dirigido por el
guitarrista Parrilla.


 “EL VILLANCICO FLAMENCO"

    VILLANCICO,  proviene de la palabra latina Villanus, habitante de una casa de campo labriego. Ya en 1.605 la palabra Villancico designa  primero al labriego mismo, abreviándose luego con el nombre Copla de Villancico, hasta que se designa la copla.

     El Villancico es un cante con copla de cuatro versos optosílabos, engarzándo el cantaor

     Una con otra al interpretarlo, siendo junto a la saeta  la mejor manifestación flamenca de

      Inspiración religiosa, basándose   en  este   caso  en   los sucesos que acontecen y rodean el nacimiento de Cristo.

      El Diccionario de la Real Academia de la Lengua, define así al Villancico:

      Cancioncilla popular breve que frecuentemente servia de estribillo.

       Cierto género de composición poética con estribillo.

      Canción popular, principalmente  de asunto religioso, que se canta en Navidad y otras Fiestas.

       En todas las  épocas,   los   villancicos se han cultivado de forma muy variadas, constituyendo las más sencilla manifestación popular y sencilla de la lengua castellana.

      La razón   de  que  su   máximo esplendor fuera en los siglos XVI y XVII, fue en que los poetas cultos pusieron buen cuidado al escribirlos, en  un lenguaje asequible al pueblo.  

      En  el  Folclore  Andaluz, la fiesta religiosa de  la Navi-dad, fiesta popular por exelencia, nunca ha podido quedar fuera del ámbito flamenco.

       El Villancico y otros cantes relacionados con la Navidad, a partir del siglo XX comienza

        A adquirir tonalidades flamencas, imponiendose de forma paulatina en corrales de vecinos y en las castizas Zambombas de los patios, acentuandose y cobrando entidad con las interpretaciones de artistas flamencos de reconocida  categoría como    EL GLORIA en primer lugar, siendo   en   los   años   veinte  y treinta su   gran divulgación, y   en   especial   a   sus gravaciones en discos a compás de bulerias.

       El pueblo andaluz ha celebrado siempre la  Navidad al son de la Zambomba, un rústico

        Instrumento formado por una tinaja   o orza, cerrada   por   un   lado con una piel o lienzo tenso, llevando en centro un carrizo, que al ser  frotado  produce   un   sonido  ronco,    que junto  con la pandereta, sonajas de latillas y una  botella   de aguardiente   frotada con una Cuchara, crea un ambiente festivo, alegre y bullicioso,  participando   desde los niños a los más viejos, sonando todos al mismo compás.

      Benito Mas y Prat, en 1.866, hace una interesante  descripción   de  la Zambomba, en la revista “La Ilustración Española y Americana:

     La Zambomba es la reina de la fiesta y es la que   presta  a  las    nocturnas   veladas de Pascua y Nochebuena su carácter propio. Esencialmente es un instrumento casero, esta al
alcance de todas , y lo mismo levanta la voz en   el  tugurio   que   en  la  limpia  cocina  del labrador acomodado. Un cangilón de noria, una maceta  cuyas  plantas secaron los vientos traidores de Diciembre, una talla de Triana que  lució  sus  asas pintadas en el alcarracero, cualquier tiento, en fin, cuya ancha boca se  preste a sostener un trozo de piel o pergamino sirven en estos casos a maravilla. El carrizo, que ya no  recuerda aquellas hermosas tardes de estío en las que miraba correr el agua y hacerse   el   amor   a  los   verderones   y  a   los jilgueros, hállase coronado de   sonajas,  lazos   de cintas y dorados cascabeles, y sembrado sin   saber   cómo  ni   cuando en  algún privilegio de Don Pedro el Cruel que escapó de las manos de los anticuarios rebuscadores.

         La empresa de hacer sonar estos instrumentos es por demás difícil, pues se da el caso de que la zambomba alcance desmesuradas proporciones;  por  esto durante el vértigo de sus ronquidos, toman fuerza tocadores y tocadoras, consumiendo sendos pedazos de pasta con aditamento de aguardiente. Diciendo así la copla

                        LA ZAMBOMBA TIENE UN DIENTE

                        Y EL CARRIZO TIENE DOS,

                        Y LA NIÑA QUE LA TOCA 

                        COME TORTA Y ALFAJOR.

         En la mayoría de los villancicos que se cantan en la noche de Navidad, pueden proceder de los juegos pastoriles y autos sacramentales que se componían en los conventos e iglesias durante la Pascua, siendo el tema  religioso  el  principal, aunque a veces entran el coro de las tonadillas profanas de antes y de ahora, recordándose en los   Autos  de   Calderón, los diálogos de Satán y del  Hombre:

                         ESTA NOCHE NACE EL NIÑO,

                         ES MENTIRA QUE NO NACE

                         ESTAS SON LAS CEREMONIAS

                         QUE TODOS LOS AÑOS HACEN.

          Perdurando al cabo de un siglo,  estas   costumbres    narradas  por Benito Mas Prat, se cantan en la mayor parte de los pueblos de Andalucía,   siendo Jerez de la Frontera uno de los pueblos donde ha tenido más arraigo   la Zambomba   Flamenca,  que  después de unos años de decadencia a partir de  los   cincuenta,  ha   experimentado   una  gran  relevancia, volviendo,   por  sus  fueros, y  en  especial en las Peñas Flamencas, Asociaciones, siendo la secular tradición de una fiesta   colectiva donde se canta a coro, entre la algarabía general, los romances andaluces populares, así como retahílas cómicas, y coplas irónicas y cómicas, y las   situaciones   de   pobreza, siendo   la  misma  en que se encuentra el cantaor de estos villancicos   que   transparenta  intimidad por   los   cuatro   costados,  constituyendo   una verdadera confesión.

                          YO LE LLEVO DE REGALO   

                          AL NIÑO QUE ESTA EN LA CUNA,

                          LO QUE BUENAMENTE PUEDO

                          PORQUE NO TENGO FORTUNA.

                          LOS CAMPANILLEROS EN EL CANTE
                          FLAMENCO.

          Iniciados en el siglo XVII, por el religioso capuchino fray Pablo de Cádiz y fray   Pedro de  Ulloa, los coros de campanilleros que en Andalucía cantan a los llamados Rosarios   de la Aurora, se extendieron por pueblos y ciudades,  creando   una tradición religoso-folklo-rica, que ha tenido sus altibajos en los últimos tiempos se han revalorizados.

       En el diario ABC (11-12-1.983), puede leerse al respecto:

           De aquellas agrupaciones encargadas del enunciado de los misterios del Rosario, todos

           Los sábados de Octubre, fueron brotando los actuales coros de campanilleros, que no eran otra cosa que aquellos   mismos   grupos  que,   una  vez   pasado el   mes   de   Octubre,  se dedicaban a ensayar, saliendo a la calle en Diciembre a cantar las coplas de Navidad.

        Estos   coros  se  componen de quince a veinte miem-bros. Siendo el más fundamental de ellos, tal vez   porque  es   el  que   dio  origen a   su  nombre, es la collera de campanillas, a manera de las que ceñían los cuellos de las bestias de carga en los campos andaluces.    

         Como   grupo   de   origen rural,  también  son  rurales    los   instrumentos   de   que   se acompañan   en sus   cantos,  siendo el principal la collera de campanillas, acompañándose también  con  el  triángulo   y   el   cántaro,  acompañándose el  compás con la suela de una alpargata. Posteriormente se incorporan los instrumentos como   la   guitarra,  el  laúd,   la bandurria, utilizando   algunos   coros la   botella  de   anís, rasgándose  con  una  cuchara, pudiéndose decir, que aún siendo de talante   inconfundiblemente   andaluz,  y distinto del folklore de esta zona, la música de los coros de campanilleros tiene una especial alegría.

      Y de un canto popular de   temática  mariana, nace un cante flamenco de un verdadero  matiz y sentido de lo jondo, y de mayor relevancia artística comparable con los cantes más duros de la baraja estilística del cante flamenco, siendo su creador un cantaor excepcional de Jerez de la Frontera llamado MANUEL TORRES.

         La   historia  de  la   creación  de este grandioso cante, y del hecho tan extraordinario la narra el gran tocaor de guitarra  Niño   Ricardo, en  las páginas del diario ABC de Sevilla,

        El siendo el día 27 de Diciembre de 1.969:

     “Estabamos con El Niño de la Palma, (el torero),   El Gloria, Rebollo y yo. A  mí  se  me ocurrió decirle a Cayetano “El  Niño  de  la  Palma”  que   deberíamos ir  por  Torre,   que entonces vivía en el Fontanal.  Llegó Manuel,  me   dijo   ponla   en el tres... y   escuchamos aquellos campanilleros, inspiración de su genio, que ponía los bellos de punta”.       

         Las tres letras de Campanilleros que Manuel Torre   había aprendido, a  la  hora   de entonarlas, lo hizo imprimiéndole una intensidad flamenca  específica  en relación  con su Genialidad artística, y acompasando su ritmo para que el quejido y   el desgarro  connaturales del cante jondo tuvieran presencia en la música original. 

       En la evolución del cante flamenco, esta creación de Manuel Torre, constituye un claro ejemplo dentro de  sus   más  significativas  posibilidades   de   incorporación  al flamenco, constituyendo un ejemplo claro de la representación del Folklore popular, en base del arte Flamenco en general.

      En 1.929 grava Manuel Torre los campanilleros, acompañado de la guitarra de Miguel Borrul, y a partir de ahí, otros cantaores han ido   interpretando y  cultivando  este nuevo estilo, siendo la Niña de la Puebla la cantaora que   más lo populariza, imprimiéndole  una entonación muy dulce, pero sin la fuerza expresiva y jonda de su genial cantaor.

         En su interpretación  fideligna  de  este  cante   por Campanilleros, podemos citar a  los cantaores Juan Varea, Pericón de Cádiz, y el  Agujeta,  siendo interpretado recientemente por los cantaores, José Mercé, con letras de Antonio Gallardo, así como José Menese, pero siempre manteniendo el estilo jondo que escogió para su creación Manuel Torre.

            Letra de los Campanilleros de Manuel Torre:

                                                                   A LA PUERTA DE UN RICO AVARIENTO,

                                                                   LLEGÓ JESUCRISTO Y LIMOSNA “PIÓ”.

                                                                  Y EN LUGÁ DE DAZLE LIMOSNA,

                                                                  LOS PERROS QUE HABIA SE LOZ   
                     
                                            ACHUCHO..

                                                                  Y DIOZ PERMITIO,

                                                                  QUE AR MOMENTO LOZ PERROZ
                                                                  MURIERAN

                                                                  Y EL RICO AVARIENTO PROBE SE
                                                                 
QUEO.         

           Letra de Campanilleros, cantado por José Menese.

                                                                 HASTA HERODES,

                                                                 HASTA HERODES LLEGARON NOTICIAS

                                                                 DE QUE UN REY DE REYES EN BELEN
                                                                 NACIO,

                                                                 EL MALDITO SENTENCIA DE MUERTE

                                                                 PA TOS LOS NACIOS FIRMO Y RUBRICO,

                                                                PERO EL NIÑO DIOS,

                                                                VINO UN ANGEL Y AVISO A LA VIRGEN,

                                                                HULLERON A EGIPTO Y FUE LA
                                                                SALVACION.

                                                                UNA TARDE,

                                                                UNA TARDE QUE ESTABA LA VIRGEN

                                                                COSIENDO Y CANTANDO SENTAITA AL
                                                                SOL,

                                                                LLAMO AL NIÑO Y EL NIÑO NO ESTABA

                                                                Y ATRIBULAITA LA VIRGEN QUEO,

                                                                PERO APARECIO QUE EN EL TEMPLO

                                                                A DOCTORES Y OBISPOS

                                                                LE ENSEÑABA EL DOGMA DE LA
                                                                RELIGION.

                                                                TORTOLITA,

                                                                UNA TORTOLA MU MAL HERIA

                                                                A LOS PIES DE CRISTO SE VINO A CAER,

                                                                JESUCRISTO LA COGIO DEL SUELO

                                                                LE BESO LAS ALAS Y VOLO OTRA VEZ,

                                                                PERO NO SE FUE

                                                                QUE EN EL TEMPLO LAS AMIGAS DE
                                                                CRISTO

                                                                SE FUERON ARRULLANDO LLENAS DE
                                                                PLACER

                                                                TORTOLITA.

          Según algunos entendidos, el villancico   es   difícil  de   concretar  su aflamencamiento, aunque si es cierto que uno de los centros por antonomasia allá   por  el   siglo   XIX  es  el barrio de Santiago de  Jerez  de  la  Frontera,  núcleo gitano   y  cantaor por excelencia, en donde payos y calés se reunían en los patios y en los corrales desde   los  primeros  días  de

Diciembre hasta una vez pasado los Reyes Magos   en  torno  a  la  zambomba,   surgiendo espontáneamente las costumbre de cantar los villancicos  al   compás  de bujerías y tangos, cantes propios de los gitanos de Jerez.

           Uno de los cantaores, El Gloria, crea al compás de la Buleria los  villancicos y romances navideños, y entre ellos el que más fama  y   el   que  más se  extendió por toda la geografía flamenca, es el que se enuncia en el siguiente estribillo:

                                                               GLORIA AL RECIEN NACIO,

                                                               ¡GLORIA!

                                                               Y A SU BENDITA

                                                               MADRE VICTORIA.

                                                               GLORIA AL RECIEN NACIO,

                                                               ¡GLORIA!

         Tan grande es el éxito que tuvo Ramón Gómez Antúnez al interpretar dicho villancico, que le valíó su nombre artístico “El Niño Gloria”, apodo puesto por su familia y por todos sus amigos, presentándose en Sevilla en los primeros años veinte, para actuar  en los cafés cantantes, junto a sus hermanas La Pompi y la Sorda.

         Una vez que El Niño Gloria grava en disco el romance por bulerias y difunde este estilo, Lo define para siempre, por lo que el Gloria se considera el   creador de  este   cante, estilo que adquiere una entidad porpia y un a variante específica de las bulerias de Jerez.

        Tal acogida tiene el villancico de El Gloria que da lugar  a   que  siguieran  su estilos la mayoría de los cantaores de su estilo, entre ellos fueron  La  Pompi, La Niña de los Peines, Pepe Pinto, el Sevillano, aunque muy especialmente,  hay  dos  cantaores que fueron otros que cultivaron y crearon el villancico flamenco, destacándose Canalejas de Puerto Real, yManuel Vallejo. Hay que destacar   en  el  año 1.935, el espectáculo “Las Calles de Cádiz”, de la Argentinita, en el que figuraba en dicho elenco El Gloria y otros cantaores de Jerez y Cádiz, asó como el espectáculo de Concha Piquer, denominado con el mismo nombre de la artista, se   representaba   un  estilo similar al de Noche Vieja, protagonizado por  Manolo Caracol.

       Otros artistas que   grabaron e   interpretaron este estilo   de  villancico  fueron Manolo Vargas, Pericón de Cádiz, La   Perla, La Paquera   de Jerez, Manolo Mairena, El Sordera, Romerio de jerez, Maria   Vargas, Fosforito,  así como  otros  que han seguido la línea y el estilo de su creador, e introduciendo otras letras populares.

          A partir de   los  años   cincuenta,  surgen  nuevos estilos  de   villancicos,  acoplando  los artistas varios    palos a las  letras de  los   villancicos,  editándose  un   disco  con   el  título “Cantes andaluces   de Navidad” en el cual se introducen  palos   como  las  nanas,  el polo, romance del ciego,  zoronjo gitano y cachuca   por  bulerias,  a cargo  de la cantaora Luisa de Córdoba y las  guitarras de Manuel García  de la mata y José A. Jimenez, incluyéndose el cante por farrucas por Adela  Escudero,   los cante por tanguillos , alegrias y tientos por  Manolo Vargas y peteneras y  malagueñas   por  Pericón  de   Cádiz,  así  como  villancicos festeros, sevillanas y verdiales por  Bernardo  el de  los  Lobitos,  fandangos  y serrana por Pepe el Poli y martinetes y soleares por Pepe el Culata, todos acompañados por la guitarra de Perico el del Lunar, siendo los últimos discos que llevan todos los estilos  con el matiz de la Navidad como el que grabaron Rosario López y Manolo Simón.

         Los Tablaos flamencos, han sido los escenarios donde el Villancico flamenco  ha  tenido  una  divulgación   importante y  muy  en  especial  en   el  tablao “Zambra” de  Madrid, ya desaparecido.  Otro  tablao  donde  se dedica  en  los  días de Diciembre y en  los  primeros días de   Enero,  parte  del  espectáculo  a  la  interpretación  de   los villancicos   flamencos  más conocidos y tradicionales.                 

         Gracias a todos  estos  y  artistas,  gitanos y no gitanos, que han sido los que le han dado al Villancico ese compás y esa flamenquería, y   en la que todos los aficionados  al flamenco ylos no aficionados al flamenco podemos disfrutar con estos cantes, que tanto nos alegra en estos dias de Navidad.

          Paz y Felicidad en estos días de Navidad,  os desea este vuestro amigo.