| Las
Sinagogas en España, desaparecieron en 1.492. La copla
lógicamente ha de ser de antes,
si bien que haya evolucionado en sus palabras al tiempo
que el propio idioma" (Hipólito
Rossy. "Teoría del Cante Jondo").
Así mismo, le llamaron
La Petenera, y peteneras a unas coplas flamencas al estilo
de su cante, y surgió la frase: "salirse por
peteneras", porque así era como se salía la moza
gaditana, pero no gaditana
de Cádiz, sino de su provincia, y que no se presentó en
los tablaos con
el nombre de Petenera,sino de la Paternera, porque había
nacido en Paterna, en
Paterna de la Robera. Los aficionados al cante se
confundieron y, por esta confusión, llamaron
Petenera a ella y Peteneras a su cante; y "Salirse
por Peteneras" a aquello que hacía,
o que hizo una vez cuando cantaba. La copla, arrastrada
por un viento flamenco, recorrió
toda España:
Si
Cai tiene murallas
y
tiene la salinera,
a
Cai le mira ansí
Paterna
de la Ribera
De todo ello sólo
sacamos en claro que la, cosa está confusa. Porque
tenemos referencia por Estebanez Calderón de que ya qntes
de 1.845 una gitana llamada la Dolores cantó
"unas coplillas que le llaman Peteneras"; en tal
año no existían los café cantantes.
Y si, como se dicen el
Diccionario Enciclopédico de Flamenco, tal cantaora
perteneció a
los años finales del siglo XVIII, ninguna paternera pudo
ser retitulada petenera, de la guisa
que postula De Vega. Una mujer inventó, creó el cante de
la Petenera. Una mujer muy
hermosa, según la Fama que ella quedó cuando se la
llevó la muerte.
La
Petenera se ha muerto,
y
la llevan a enterrar,
y
en el panteón no cabe
la
gente que va detrás...
La copla da fe de que
la Petenera murió en olor de muchedumbre, ungida de
popularidad, como suelen morir los toreros. (Domingo
Manfredi Cano).
El año 1,881 de fue de
enorme hambruna, y los canastos del pan estaban tan vacios
como libre de pecado la Inmaculada Concepción. 1.881 fue
la fecha en que Rodríguez Marín
terminaba de preparar la edición de su monumental obra de
cinco tomos "Cantos
Populares Españoles". En dicha obra recoge la obra
en cuestión, pero con una ligera
pero importante variante:
La
República se ha muerto,
ya
la llevan a enterrar,
y
en el panteón no cabe
la
gente que va detrás.
Acervos de Petenera.
Entre las más antiguas
grabaciones de Peteneras existe una de Telésforo del
Campo, es una
placa muy primitiva y el registro corresponde a una
modalidad que podríamos denominar
zarzuela. Aparte de esta curiosidad discográfica, hay
grabaciones muy primitivas en placas monofaciales, como
las de Paca Aguilera, El Canario Chico, La Rubia
o el Niño de Triana. Entremos en materia con la
clasificación de Hipólito Rossy:
Las Peteneras se
dividen en antigua y moderna, y esta a su vez en corta y
larga.
"Petenera
Antigua". La antigua esta en modo dórico.
Se escribe en 3 por 4, se extiende
en catorce compases y
se compone de seis tercios o fragmentos cadenciales;
comienza en parte
débil (unacrusa) y tiene un final sincopado. La copla
cuarteta
octosilabica, es
insuficientes para los fragmentos melódicos, por lo que
el cantaor ha
de llenar los
espacios repitiendo algún verso e introduciendo
expresiones " niña de mi
corazón" y
otras semejantes.
Pese a los datos
apuntados, resulta difícil para nosotros identificar
esta Petenera antigua,
aunque es posible que
se trate de la Petenera llamada de la Rubia, que hoy por
hoy se canta sólo en
Málaga.
"Petenera
Corta". Es la más conocida. Empieza en
parte fuerte del compás, lo que la
distingue de la
mayoría del cante flamenco; se escribe sobre un compás
alterno 6 por
8 y 3 por 4 (alguno
la escribió en 3 por 8), totalizó en cuarenta compases
y valiose de
la síncopa para
sustituir las partes de compás que en alterno
corresponde al 3 por 4, y
queda la melodía
contenida en un compás de 14 compases. De melodía
métrica, no admite
el séquito de
melísmas del flamenco, y esa apta para el baile.
Pensamos que Rossy se
refiere a la rancia Petenera que canta Rafael Romero,
con la
Letra "Señor
Alcalde Mayor".
"Petenera
Larga". La Melodía de este tipo de Petenera sigue
de cerca de la corta, pero
se canta "ad
libitum", y con adornos intercalados que exigen
variantes de compás distinto
del alterno, típicos
de estos cantos, lo que impide que sea bailable. La
tonalidad
de origen, de modo
dórico, aprece en la Petenera Larga mas evolucionada
hacia el modo
menor y más
acentuada la modulación al relativo mayor, por lo que,
en una clasificación
rigurosa, más puede
catalogarse de melodía en modo menor; termina como
la corta.
Hipolito Rossy se
refiere aquí a la Petenera que cantaba La Niña de los
Peines, con lo
que vemos que su
conocimiento de este palo era profundo pero limitado.
"Se afirma que
la Petenera no ha influido ni inspirado ningún cante
posterior flamenco
pero esto no es
exacto. La melodía métrica de la Petenera ha servido
de patrón para
El Vito (o al
revés), aunque este se escriba en temario sincopado y
no en compás alter-
no, y este mismo
ritmo ha servido de base al de las Guajiras americanas
y, más tarde a
la Siguiriya gitana,
a la Liviana, a la Serrana, y va camino de servir de
asiento rítmico
y acompasado al
Martinete y a la Debla" (Rossy, "Teoría del
Cante Jondo").
Los Vihuelistas del
siglo XV usaban a veces ese complejo ritmo alterno de lo
que hoy
llamamos Peteneras;
canciones populares no más modernas que la dinastía
Trastamara
y a veces con el tema
de la bella judía-se han conservado en la judería
Sefardí de los
Balcanes y de Israel,
como ese "Pasaricos" registrado por Angel
Carril en su album
KERENSYA
SEFARDIM; y aún hay indicios más antiguo en el Romance
de Genireldo
Versión musical de
Arcos de la Frontera, (¿ Siglo XII ?) . De todos modos
lo más arcaico
que hemos podido
encontrar y que haya ingresado en el acervo flamenco es
esa
Petenera Sefardí
aflamencada que cantó Carmen Linares en el espectáculo
"Diquela de
la Alhambra" con
la letra:
¡Ay,
que llanto en toa España
por
toas las juderías!,
cristianos
diz que por Cristo
muchos
miles matarían,
Reconquistá
Andalucía,
¡cuantos
judíos perdían!
que
por saqueá sus bienes
¡muchos
miles matarían!
Esta Petenera Sefarí
tiene claro parentesco melódico con la Petenera de La
Argentinita
que divulgara
Encarnación López con arreglo de piano de García
Lorca, que fue quién
la recogió de la
tradición popular. Esta afinidad melódica entre ambas
fuerzas mutua-
mente la fiabilidad
de ambas tradiciones: las de los que se fueron y las de
los que se
quedaron.
En
el Café de Chinitas
dijo
Paquiro a su hermano
soy
más valiente que tú,
más
torero y más gitano.
sacó
Paquirri el reloj
y
dijo de esta manera:
este
toro va a morir
antes
de las cuatro y media.
al
dar las cuatro en la calle
salieron
del Café;
y
era Paquiro en la calle
un
torero de cartel.
No hemos tenido
ocasión de comprobar la certeza de la afirmación que
hace años nos
hizo un serio
investigador de haber encontrado en los archivos
parroquiales de
de la Iglesia de San
Vicente de Sevilla un legajo con la partitura de un
canto litúrgico
funerario cuya
melodía era –según dijo- la de la Petenera de
Málaga; es más
conocida como la
Petenera de "La Rubia" ( la desgraciada amante
del El Canario )
porque ella fue
quién la divulgó durante su breve pero triunfal
estancia en los Cafes
Cantantes sevillanos,
allá por el último cuarto de siglo XIX. Conoce muy
bien la
Petenera de La Rubia,
Antonio de Canillas, quien la suele cantar con la letra:
El que se tenga por grande
que
se vaya a un cementerio
y
verá lo que es el mundo:
¡es
un metro de terreno!.
Para no salirnos de
una tradición que tiene carácter de mito llamaremos
petenera de la
Paternera a la
versión más arcaica de la serie de Peteneras
gaditanas, esa que se canta
en dos fragmentos
cadenciales y cuatro versos:
Si
Cai tiene murallas
y
tiene la salinera
a
Cai le mira así
Paterna
de la Ribera.
A veces se repiten
los dos últimos versos en único fragmento cadencial
sin ninguna
diferencia de
modulación con la primera dicción, y es como un
fandango de Cádiz a
compás de Petenera.
Parace el cante de una bailaora que se acompaña
graciosamente
y escuetamente a sí
misma. Esta Petenera de la Paternera, hecha cante de
atrás, con
su desarrollo
completo de seis versos(pero sin un ripio como
("niña de mi corazón")
es la que más
propiamente es llamada Petenera Corta.
Una de las variantes
personales de la petenera corta es la Petenera Corta de
Medina,
creación del
jerezano José Rodríguez Concepción, transmitida por
su hijo El Niño
Medina, y
excelentemente grabada por Pepe el de la Matrona con
varias letras, como
"Ar pié de un
pocito seco" o "Compañera de mi arma".
Compañera
de mi arma,
dices
que no siento ná
y
las carnes de mis guesos
a
peazos se me van...
compañera
de mi arma,
de
mi arma compañera,
dices
que no siento ná.
Es un cante liviano
(de preparación para la Petenera Grande). Medina lo
hacía con la
voz natural y metía
así al espectador en el carácter del palo, despertando
las expectativas del
mismo para las
enormes dificultades de la Petenera Grande.
De Medina el Viejo,
nacido en Jerez a mediados del pasado siglo, nos queda
su eco en la brillante
voz de ,su hijo, el
Niño Medina, recogidas en antiguas placas de pizarra.
A través de éste,
tenemos una versión segura del cante aquel:
Ar
pié de tu seportura
-Aaaaaaaaayyyy-
ar
pié de tu seportura
mi
retrato vi poné
pa
que se entere to er mundo
-mare
de mi corazón-
pa
que se entere to er mundo
-Aaaaaaaayyyyyy-
que
aquí feneció un querer,
ar
pié de tu seportura
-Aaaaaaayyyyyyy-
mi
retrato vi poné.
Así está construida
la Petenera Larga de Medina. Hemos indicado todas las
repeticiones,
el ripio y los versos
melimáticos, para que se aprecie la grandiosa
estructura de
este cante
tan hermoso y casi
nadie canta ahora como era. Es cuestión de gustos,
pero conocemos a
buenos aficionados
que prefieren (como modelo musical) esta petenera
de los Medina a la más
conocida de Escacena,
Manuel Torres y la Niña de los Peines.
(R.P.P.)
Petenera
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