LA FLAMENCOLOGÍA

 

El conjunto de conocimientos, técnicas, teorías, datos históricos, etc., constituyen lo que es en sí la Flamencología sobre el Cante, el Toque y el Baile, definiendo al mismo tiempo una etapa que revaloriza el flamenco. Este tuvo su origen en el interés demostrado por unos intelectuales por la conservación de un arte andaluz al que  consideraban en estado decadente. Fueron estos intelectuales los que iniciaron la reivindicación de estos estilos de los cantes básicos, empleando la actitud de los organizadores del Concurso de Cante  Flamenco de Granada en el año 1.922.

 

Esta campaña fue muy acertada planeada por  escritores, poetas, investigadores y músicos, para renovar el flamenco, y con la colaboración de varios interpretes de prestigio, favorecían  el  resurgimiento  de lo tradicional,  y así  mismo  la  aparición  de  nuevos  cantaores le  proporcionaran  al  cante  flamenco  una  época  brillantísima y  autentica, siguiendo la sugerida línea en la pureza y la ortodoxia. Las dificultades en que sobrevivía el cante flamenco, en los años mil novecientos cincuenta, era por su división en dos ambientes muy distintos.

Uno era  el  de los espectáculos folklóricos, los cuales se realizaban en teatros y plazas de toros, mezclando los estilos puramente Flamencos con los de canción aflamencada y las variedades. El otro ambiente era el que se daba en las ventas y en los  colmaos, los  cuales eran  frecuentados por cantaores, los que conservaban  las  esencias  y  la  ortodoxia de  este arte flamenco, siendo por esta época el panorama muy desolador. Fue  concretamente  en  el  año  1.955,  cuando  apareció  el libro Flamencología, siendo un ensayista argentino Anselmo González Climet, (1.927-1.989), fue hijo de padres gaditanos, quien pone  de  relieve  los  valores  espirituales  y  humanos de este  Arte Andaluz, siendo analizado en profundidad y con acierto. De hecho este libro fue una llamada de atención provocando inquietud en los medios intelectuales y artísticos, siendo la convocatoria de un Concurso de Cante Flamenco  en  Córdoba,  y la creación de la Cátedra de Flamencología, la consecuencia de esa inquietud por lo flamenco.

  Hay  que  añadir en favor del Cante Flamenco, un hecho de gran importancia, siendo ésta La grabación y la divulgación en el año 1.954 de la primera Antología del Cante Flamenco, siendo  otra  de  las  iniciativas  relevantes  en  el  Cante Flamenco.  Esta obra discográfica rigurosa en todos los aspectos, de la marca Hispavox, cuya labor en pro del cante flamenco tendría su culminación en el año 1.982, con la publicación de la Magna Antología. Otro hecho que tampoco hay que olvidar, es el auge de los tablaos en Madrid, siendo estos locales  por  los  que  pasaron  y se forjaron las primeras figuras de la nueva etapa o época, destacando por su seriedad y pureza el Tablao Zambra, en el cual reúne en su elenco  a los más relevantes y excelentes interpretes y artistas del Cante Flamenco,  a  partir  de  los años sesenta  y  con  el  apoyo  de las Instituciones y Organismos Oficiales, y la paulatina aparición de las Peñas Flamencas, que se extendieron por toda Andalucía, y otros puntos de la geografía Española, complementan y engrandecen una labor de intensa revalorización del Flamenco,  en la  que la colaboración de los medios informativos, y en especial la emisoras de radio. Todas  estas  iniciativas  son  las  que han  estado  dando  sus  frutos  y  configurando  un panorama extensísimo, llegando hasta nuestros días con una espléndida proyección.