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El Concurso se celebra los
dias 13 y 14 de Junio en la Plaza de Los Algibes, estando
el ambiente granadino muy influenciado y recomendado por
los organizadores, las gentes Asistieron al concurso
ataviados con trajes típicos.
El Jurado del Concurso,
según la crónica de Eduardo Molina Fajardo, lo preside
el emperador del cante Don Antonio Chacón, integrado el
resto del Jurado por Andrés Segovia, virtuoso de la
guitarra, Antonio Ortega Molina y Antonio Gallego Burín,
presidente y Vicepresidente del Centro Artístico, Amalio
Cuenca, Gregorio Abril y José López Ruiz. El Evento lo
presenta el escritor Ramón Gómez de la Serna, explicando
en breves frases El alcance del Concurso que iba a
desfilar sobre el escenario.
Comienza el Concurso
con la actuación de un niño de once años, que se
arrancó por Siguiriyas, cantándola con gran sentimiento,
siendo esta la letra:
Corre y
dile a mi mare,
Que no llore más,
Sino que valía a la audencia de Caí,
Por mi livertá.
Este era Manuel Ortega,
sobrino de los Gallos e hijo de su mozo de espada, el cual
se llevó uno de los dos premios. Seguidamente continuaron
cantando con el mismo sentimiento puesto por el mismo que
abrió el Concurso, estos fueron: Juan Soler el de
Linares, con la guitarra de José Cortés; Carmen Salinas,
alumna del Cartero, acompañada por Montoya, cantando por
Soleares y Síguiriyas; Conchita Moya, Pambo, Conchita
Sierra etz. La gran actuación insospechada por el
público, fue la actuación de Diego Bermudez Calas
El Tenazas de Morón,
un viejo cantaor que en una fiesta privada causó la
admiración de
Don Antonio Chacón,
Montoya, de Falla y de Zuloaga.
El Tenaza empieza a
cantar en un espectante silencio que envuelve el
escenario, éste con
un jondo suspiro se
arranca por siguiriyas con estas letras:
Mundito
engañoso,
Las
guertas que da,
Los
pasitos que yo doy p’lante,
Se me
van patra.
Modulando y cantando
con una voz fuerte y rotunda que levantó la exclamación
y asombro de todos los asistentes, así mismo cantó por
soleares de Paqurri, terminando con el cante de la Caña,
con el que gana el 1º premio, siendo la cantidad de 1.000
Ptas., y la gran ovación del público asistente,
proclamandolo el padre del Cante Jondo. Una vez que
termina la primera parte del Concurso, los espectadores
ovacionan a Don Antonio Chacón e insisten en que és te
cantara, pidiendole muestras de su arte. Este complaciendo
al público cantó por Siguiriyas, La Caña, y por
Granainas, haciendolo con estas letras:
Quiero
vivir en Graná,
Porque
me gusta oir,
La
campana de la vela,
Cuando
me voi a dormir.
Y ante tal aclamación
del público cantó de nuevo la estrofa ¡Viva Graná que
es mi Tierra!, convirtiendose en una apoteosis, y siendo
felicitado por el público granaino, convirtiendole en el
mayor cantaor del mundo. Fue lo mejor de la noche, según
decía el cronista Galerín.
En el baile La
Macarrona salió a bailar con un extraordinario trio de
guitarristas como El Niño de Huelva, Cuellar y Montoya,
al cante Manuel Ortega, que le cantó por Alegrias,
haciendo las palmas un grupo de gitanos del Sacromonte.
Esta hizo las delicias de los asistentes, a los dieciseis
años se hizo la diosa de un ritmo antiguo llenoi de
parsimosia y misterio, recobrando luego el ardor y un
ritmo acelerado.
Seguidamente y en la
segunda parte de la noche, Manuel Torres "El niño de
Jerez", hace sentir en los corazones de los
aficionados asistentes, la emoción del cante del de
Jerez, al que García Lorca le dedica sus Viñetas
Flamencas, como Faraón del Cante. En el primer cante se
arranca por siguiriyas con estas letras:
Vamos a
jincarnos de rodillas
Que ya
viene Dios,
Va a
recibirlo la pobrecita de mi mare,
Dc mi
corazón.
Causando una gran
ovación del público. A continuación actúa María Amaya
"La Gazpacha", cantando por bulerias con la
guitarra de Pepe Cuellar, siguiendole a continuación la
Goya, una chiquilla granadina, con una tanda de
siguiriyas; Aunque la Sorpresa fue de la voz potente de
Frasquito Verbaguena, que cantó acompañado por Montoya.
La segunda noche,
transcurrió con los mismos éxitos, y unas anécdotas,
siendo una de ellas la lluvia que descendió sobre los
aficionados, los cuales no abandonaron el recinto
tapándose con las mismas sillas. Otra de ellas fue la que
ocasionó el Tenazas, que después de gravar un disco,
estuvo trasegando con cantaores rivales, quienes le
hicieron tomar unas cañas de más, el caso fue que cuando
el Tenazas subió al escenario, al entonar unas soleares,
el público asistente se estrañó que durante unos
instantes no dejara de repetir "la enterraron",
"la enterraron", "la enterraron", como
si fuera un disco rayado. Según la opinión de Ricardo
Molina, el Concurso no tuvo impacto alguno, sino el afecto
de un grupo de artistas e intelectuales principalmente.
Además de intervenir
la segunda noche el cantaor Diego Bermudez Calas "El
Tenazas" de Morón actuaron los siguientes cantaores:
Comenzó con la actuación de Alejandro EspinoSa, Conchita
la Granaina, Antonia Zúñiga y Juan Soler de Linares.
Después actuaría El Tenazas, acompañado por Ramón
Montoya, que cantó la Caña, la Serrana y las CabaLes de
Silverio. Con un so lo de Ramón Montoya y los bailes de
la Boda, la Cachucha y el Tanguillo del Albahicín
concluyo la primera parte.
En la segunda parte
cantó Caracol unas saetas, terminando la tiesta con una
típica Zambra gitana.
El Jurado otorgó los
siguientes premios:
Premio de Zuluga de
1.000 Ptas, a Diego Bermudez Calas "El Tenazas".
Otrom premio de 1.000 Ptas., al niño Manuel Ortega
Juarez, "Manolo Caracol". Varios premios de 500
Ptas., a Carmen Salinas, Juan Soler, Frasquito Yerbaguena,
y otros de menor cuantía a La Gazpacha, Conchita Sierra,
y la Goyita. Los d e Guitarra fueron para José Cuellar y
El Niño de Huelva.
A pesar del entusiasmo
inculcado en Falla y transmitido por los otros, había una
falta de fondo que se escapaba a todos los organizadores y
a tanto intelectua 1 comprometido, de ahí que el Concurso
en el terreno de los propósitos que les guiara, no
tuviera toda la transcendencia deseada. Si empieza con
duras campañas de opinion, terminó igualmente combativo.
Como resultado positivo
señalaremos, el nacimiento artístico de un genio del
cante, Manolo Caracol, las grabaciones que con motivo del
concurso realizaron, "El Tenazas" Caracol y
Manuel Torres. El Cartel del Concurso, original del pintor
Manuel Angeles Ortiz, significa la incorporación del
Flamenco como tema en el Arte Vanguardista. Como significa
también, fue la aportación de Manuel de Falla con la
publicación de su Ensayo titulado "El Cante
Jondo" (Cante Primitivo Andaluz).
Este Concurso sirvió,
finalmente de llamada de alerta para movilizar inquietudes
dormídas, y los que creian que esto podía ser un a
formula salvadora, se vieran tentados y en parte a
obligados a imitarla. Sin buscar una competencia y sin
ostentosas pretensiones, otras ciudades imitaron la idea y
realizaron concursos de inmediato al Granadino, como el de
Cartagena, San Juan de la Palma, Huelva y Cádiz, en la
Real Academia de Santa Cecilia. En 1.956 sena también el
modelo inspirador del Concurso Nacional de Arte Flamenco
de Córdoba, el más importante en su género, y de
decisiva transcendencia en el movimiento revalorizador que
hoy conocemos como Flamencología.
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