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Este
pueblo está situado a la mediación S. de un cerro, por cuyo pie atraviesa
el riach. Monardilla; por el lado de oriente de la población un arroyo
titulado Rio Cabar, por el de occidente el arroyo que llaman del chorrillo:
sus aires son sanos y poco violentos, estando abrigada tanto por el cerro
antedicho como por otro que tiene a su frente de una leg. de long., /1/4 de
anchura y 1/8 de elevación.
Património
Histórico - Artístico
Urbanismo
No hay
ahora más viviendas que en el siglo XIX, ni ha crecido el casco urbano con
respecto a entonces, razón por la que su estructura viaria sigue siendo la
tradicional: calles estrechas y sinuosas que impiden en su mayoría el
tránsito rodado. Sólo en su periferia han surgido algunos edificios, sobre
todos públicos, que no acaban de encajar en el conjunto.
Las
viviendas se han modernizado y ampliado en su mayor parte, pero no han roto
la armonía.
Historia
Prácticamente no se disponen de datos sobre la historia
de Jubrique y menos aún sobre su origen, pero a juzgar por
su templo parroquial, que debió construirse en el siglo XVI,
recién tomadas estas tierras a los árabes por las tropas
cristianas, es de suponer que con anterioridad a esta fecha
ya existiera aquí un asentamiento, ocupando la iglesia el
lugar donde tuvo que estar su mezquita. Las ampliaciones y
reformas del mencionado templo denotan un cierto crecimiento
de la población y de su economía especialmente durante el
siglo XVIII.
Vestigios
Arqueológicos
De ser
cierta la noticia de Medina Conde sobre las minas de los Morteretes, habría
allí vestigios de época romana, pero este asunto está por averiguar. De
lo que sí hay abundancia en el término de Jubrique es de viejos
asentamientos de poblaciones musulmanas, luego moriscas, que se mantuvieron
habitadas hasta finales del siglo XVI y principios del XVII. Rotillas,
Benamedá y Monarda fueron poblaciones con iglesia, antes mezquita, en cuyo
solar todavía son visible restos de muros, tejas y caminos.
Del
trazado viario se documenta la existencia de un puente sobre el río
Monardilla, en el camino que conducía a Genalguacil, que podía ser obre ya
de tiempos cristianos, para unir estas poblaciones con la cabecera del
Señorío propiedad del Marqués de Cádiz, sito en Casares; poco es lo que
queda de él.
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