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Este
pueblo se encuentra situado en el centro de la Serranía de Ronda, al pie de
la sierra titulada de Martín Galgujo, dominada de los vientos N. y E.;
donde nos encontramos con un clima sano.
Su
producción se basa en el trigo, cebada, maiz, garbanzos, yeros, lentejas,
uvas, bellota y toda clase de frutas de las que se crían en las huertas; la
mayor cosecha es de trigo y cebada, cría ganado yeguar, vacuno, lanar,
cabrio y de cerda, y son preferidos los dos primeros; caza de perdices y
conejos, y pesca de anguilas y otros peces.
Patrimonio
Histórico - Artístico
Urbanismo
Cortes
de la Frontera es el único pueblo de toda la comarca que no se asienta en
idéntico lugar que su antigua población morisca, sino que fue trazado de
nueva planta a finales del siglo XVIII, época en que consigue su carta de
villazgo y su independencia respecto de Ronda. Esa es la razón por la que
su trazado difiere notablemente del de los demás. Se organiza en calles de
trazado casi recto, orientadas de noreste a sudoeste. Presenta una calle
principal y más ancha, junto a la que están la iglesia y el ayuntamiento,
llamada tradicionalmente calle Real, y otras paralelas a ésta de menor
importancia. Ha crecido desde hace algunas décadas hacia el norte, a partir
de su pequeña plaza de toros, única en la zona, excepción hecha de la de
Ronda. Su carácter netamente cristiano hacen de Cortes un pueblo bien
organizado y luminoso pero de menor personalidad y tipismo que los otros.
Historia
Durante los siglos XI y XII a. de J.C., llegaron a lo que
hoy es Cortes, expediciones fenicias, que se enfrentaron con
los tartesios, a los que derrotaron, quedando asentados en
esta zona y aportando numerosas prácticas agrícolas y
comerciales.
Pasados tres siglos, llegaron los griegos, rivales de los
antiguos pobladores en cuanto a la explotación del comercio.
Pero su situación era insegura debido a que casi todas las
costas cercanas se encontraban en poder de los cartagineses.
La colonización griega, como en el resto de Andalucía duró
poco tiempo, lo que no impidió el vigoroso impulso que
dieron a la civilización en todos los órdenes.
El pueblo que más vestigios ha dejado en Cortes es
el romano, del que toma incluso su nombre, que significa
baluarte o coraza. De su estancia dan testimonio los restos
de templos, monumentos, estatuas, puentes y acueductos, e
incluso una importante población de grandes dimensiones,
Saepona, que se encuentra a unos ocho kilómetros del Cortes
actual y las ruinas de Cortes el Viejo, a unos dos
kilómetros, situado en una ladera de la sierra Blanquilla,
desde donde se domina el curso del río Guadiaro.
Cortes y su comarca se mantuvo casi todo un siglo
independiente de los reyes visigodos. Pasado este tiempo se
asentaron aquí los bizantinos y donde permanecieron hasta el
siglo VII, en que se hizo absoluta la autoridad visigoda.
Desde las muchas alturas que rodean a la villa se puede
ver el escenario en que tuvo lugar la batalla entre el
ejército árabe-bereber y el visigodo en el año 711 y de la
que saldrían victoriosas las tropas musulmanas. Cortes
sería de los primeros pueblos ocupados, estableciéndose una
convivencia pacífica que habría de durar más de siete
siglos y que ha dejado una herencia incalculable, sobre todo
en el léxico, aunque respetaron el nombre latino.
Entre los hombres ilustres de la época destaca Almanzor,
el victorioso, que poseía numerosas tierras en Cortes. Tras
su muerte, la villa tuvo una vida agitada, pasando del reino
sevillano al granadino, y hasta en alguna época al de Ronda
y Algeciras.
Fue conquistada el 22 de diciembre de 1248 en una campaña
del rey San Fernando. Vuelta a conquistar por los musulmanes,
pasó a depender con toda su población mozárabe del reino
de Granada. El marqués de Cádiz, don Rodrigo Ponce de
León, hizo su entrada en Cortes en nombre de los Reyes
Católicos hacia el año 1485.
El emplazamiento actual es del siglo XVII, época en la
que empieza a adquirir importancia la explotación del
corcho, que aún hoy sigue siendo una de sus principales
riquezas.
Restos
Arqueológicos
Este
término municipal es una verdadera mina sin explotar en ese terreno.
Que sepamos, es muy poco lo investigado en arqueología desde el siglo XVIII
en Cortes, desde la desaparición de nuestro famoso cura Don Francisco
Javier Espinosa en 1770, al que debemos casi toda la información. Se han
localizado estaciones calcolíticas en dos cuevas, la de la Hoya del Higuerón, al norte de la población y la de las Motillas en el confín
occidental del término. De la primera hay estudio y publicación
científica, concretamente en JABEGA nº 52.
De
época prerromana y romana consta la presencia de poblamientos en sus
tierras desde la localización de la ciudad de estirpe celta de Saepona en
el peñón de Benajú, aunque la mayor parte del yacimiento se encuentra en
término de Jerez. A continuación damos una lista de lugares donde el
ilustrado cura antes citado localizó vestigios romanos o monedas de aquella
época, todos ellos sin investigar hasta la fecha: Castillo de las Lomas,
Majada del Alferez, la Campanilla, Hueco de Purga, Puerto de la Barrida, el
Tesorillo, Alais (Cortijo del Adalid), las Corralas, Fuente de la Zarza,
Cobatones, Piedras Pardas, Almendral, la Mimbre y el Molino de Arriba.
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