|
Situada
a la falda de un cerro a 1 cuarto de legua del rio Genal: su clima es sano.
Consta de 516 casas cómodamente distribuidas que forman cuerpo de
población: tiene casa de ayuntamiento, pósito, ó banco de labradores y
cárcel; una iglesia parroquial con el título de Ntra. Sra. de la
Encarnación de 2ª ascenso y de real patronato: está servida por un cura
párroco y un beneficiado presentados por Su Majestad, un sacristán
organista, que nombra el diocesano y dos acólitos: hay una ermita propiedad
del Estado, cuyo culto se costea por los fieles del vecindario, y varias
fuentes de buenas y abundantes aguas destinadas a los usos domésticos.
Su
producción se basa en cereales, zumaque, pasas, higos, vino, hortalizas y
frutas: ganado lanar, vacuno y cabrío.
Patrimonio
Histórico - Artístico
Urbanismo
La
población se ha conformado en las laderas del monte Porón, mirando a
levante en pleno valle del Genal, donde lo instalaron los árabes. Su nombre
es indicio de que en él se asentó algún contingente verdaderamente
árabe, no sólo beréber como en otros lugares cercanos. La fisonomía del
pueblo es casi completamente islámica, pudiéndose distinguir dos zonas o
barrios, uno nucleado entorno a una plaza triangular de considerables
proporciones, en la zona más alta, donde está la ermita se Santo Cristo de
la Vera Cruz, y el otro en torno a la iglesia parroquial de San Sebastián,
pero ambos están conectados sin que se produzca corte del casco urbano.
A la entrada del pueblo se han construido algunas naves y almacenes modernos.
Aunque
se habla de la existencia de un antiguo castillo en la cima del monte Porón
tanto en el Inventario del Patrimonio Artístico de España, como en
Vázquez Otero, no hay vestigio alguno del mismo, ni noticias antiguas que
apoyen este dato.
Historia
No se tienen noticias de la época de su fundación, aunque se supone que
tuvo su origen con los Benimerines, lo mismo que su denominación, hijos de
Rabbah.
El pueblo se extiende por la ladera del
monte Porón, en cuya cima hubo un castillo que atalayaba numerosos poblados
de la zona como Gaucín, Jubrique, Genalguacil, Algatocín, etc. Cuenta la
leyenda que dicho castillo comunicaba subterráneamente con las fortalezas
de Gaucín y Casares.
De las efemérides más notables de las que
se tienen noticias es la expedición que el noveno duque de Medina Sidonia,
Don Gaspar Alonso Pérez de Guzmán (Benarrabá pertenecía al señorío de
Medina Sidonia), realizó en 1636 a Montilla para recoger a su esposa doña
Juana Fernández de Córdoba, con quien se había casado por poderes. Se lee
en un documento conservado en Benarrabá: “Preparó dicho Duque un viaje
del que no hubo parecido en toda la comarca. Era el 27 de abril, Sábado de
Gloria del dicho año de Gracia 1636. Figuraba gran número de criados de la
Casa luciendo las galas de camino, todas bordadas de plata y oro, con
grandes riquezas en armamento, tahalíes y cadenas de oro.
Restos
Arqueológicos
No
consta la existencia de ningún despoblado en su término, sólo la noticia
de algunos hallazgos de restos romanos en la zona de su término que vierte
en el Guadiaro, por donde pasaría una vía romana en dirección a Vesci.
Concretamente se habrían localizado en el Puerto de las Eras.
|