El Chef, Raúl, es joven pero tiene amplia experiencia en la cocina, ha trabajado y se a formado en el Parador Nacional de Turismo de Ronda, en el Marbella Club y en el Hotel Reina Victoria de Ronda, después de cursar estudios de restauración en Málaga.


         
           Son muy concientes de que salir adelante con un restaurante para 50 comensales es posible si se cuida hasta el ultimo detalle, desde los productos hasta el precio.

          Con la Carta, que presentamos a continuación, intentan ofrecer no solo la cocina tradicional de la zona, sino también un punto de innovación y creatividad, porque aunque el pueblo de la zona y el visitante, merecen encontrar aquí lo que cada uno viene buscando. Y además consideran que a la gente no solo hay que atraerla con el paisaje.
 


        Atiende al publico con seriedad y simpatía Carmen y Maria del Pilar, que se desviven por procurar rapidez en el servicio, comodidad para los comensales y atienden procurando el difícil arte del esmero sin caer en el exceso de presencia, que tanto puede incomodar a los clientes.


          El establecimiento se ha diseñado pensando en crear un ambiente absolutamente acogedor, pero sin caer en los excesos y recalcamientos que han proliferado últimamente por pensar que el turismo rural exige comer en museos de labranza.

         Desde el comedor se divisa un amplio panorama de la cueva del Genal, y desde la zona de la cafetería se ven terrenos de pasto y labor que desde el otoño hasta finales de la primavera son un verde prado. Y la terraza de la parte posterior puede ofrecer a las familias libertad de movimiento para los niños y tranquilidad para los padres.

    

         
Entran con un aval de peso, su familia es la que representa desde hace medio siglo el bar "La Parada", de Atajate, que goza de excelente representación por la calidad humana y la excelencia de su cocina.