LA SOLEA II

 


Soleares de Cádiz

 

 

 

 

 


Enrique el Mellizo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Aurelio de Selles

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Tío Gregorio el Borrico de Jerez

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Sordera acompañado por Tía Juana la del Pipa y el Turronero

 


 Manuel Soto el Sordera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Antonio Fernández Díaz


Joselero de Morón

 


Anilla

 

 

 

LA SOLEA II

"SOLEARES DE CÁDIZ"

Conocemos el nombre de antiguos soleareros de Cádiz (Soleá la de Juanelo, Ana
La Lora, la Cachuchera, María Armenio, etc...), pero no han llegado a nosotros sus
cantes ni tenemos de ellos noticias explícitas que permitan juzgarlos.
Nuestra experiencia se limita a los cantes de Paquirri el Guante y Enrique
Jiménez "El Mellizo", contemporáneos de la Serneta y de Silverio Franconetti.
No puede hablarse propiamente de Solea de Cádiz, si no de soleares de Paqurri
y del Mellizo, puesto que Cádiz hace estos cantes cuando canta por Solea. Ahora
bien, las soleares de uno y otro cantaor gaditano, ¿compusiéronse sobre la base de
alguna o precedentes o autóctonas? No parece que así ocurriera, porque en tal
caso: 1°.- quedarían muestras de esos cantes (como ocurre en Alcalá o en Triana),
y 2°.- se transparentaría de algún modo en las creaciones de Paquirri y el Mellizo.
Pero lo que transparentan es el influjo de Alcalá, la analogía de algunos cantes
De la Serneta y sobre todo de una poderosa inventiva personal. Tal es en esencia,
la característica de la escuela gaditana, que en lo que va de siglo ha tenido su
primer mantenedor en el maestro Aurelio Selles Nondedeu, discípulo personal y


continuador de Enrique el Mellizo. En el primer tercio del siglo XX, Enrique
Jiménez Hermosilla, popularmente conocido por "el Morsilla", mantuvo también
los cantes de su padre El Mellizo, a los modificó imprimiéndoles vago sello
personal.
Enrique Jiménez, apodado el Mellizo, prototipo de cantaor y de gaditano, fue
con Miguel Cruz "Macaca", Silverio, Dolores la Parrala y Chacón uno de los
cantaores enciclopédico del siglo XIX. Personaje curioso, apegado al natal terruño
y a sus tradiciones, buen gitano ocurrente y desbordante de recursos, ya lo hemos
dicho al tratar de sus siguiriyas, en todo lo que cantó, dejó huella inconfundible.
Este hombre estaba de una insobornable originalidad y de una asombrosa
intuición musical. Todos los viejos aficionados de la baja Andalucía coinciden en
proclamarlo respetuosamente un gran músico. El calificativo es casi exclusivo, si
bien hemos oído aplicárselo a su principal discípulo, Aurelio Selles, repetidas
veces. Enrique El Mellizo, fue maestro de maestros.
Dos o tres fueron sus soleares personales. Una de ellas Grande. Las tres
definen por su brío. La Grande expresiva, con tercio de entrada alto y valiente,
llena de patetismo y de melosidad. Las otras mucho más arriscadas y bravias, son
y hacen "pendant" con las tradicionales soleares cortas con que Alela remata sus
recitales. También pueden estimarse réplica de otra solea corta de la Serneta
(Yo no me quejo..,). Lo que en Alcvalá es majestad y sentencia, lo que en Merced
la Serneta es pasión contenida que desborda que desborda, en Enrique el Mellizo
es grito patético milagrosamente fundido a la música.
Estas soleares no han dejado de cantarse desde que su autor las diera a conocer,
allá por el último tercio del siglo XIX. Dentro de ellas hay que señalar variantes
aparecidas en el transcurso de más de ochenta años. Dichas variaciones fueron
consecuencia de la manera de interpretarlas grandes Maestros. Mencionemos en
primer término al "Morsilla", y luego a Aurelio Selles y a Tomás Pavón. Mientras
que en Aurelio Selles impera la voluntad de fiel acercamiento al Mellizo, en Tomás
Pavón se descubre un decidido propósito de recreación. Con todo Aurelio Selles ha
reelaborado y adaptado a su temperamento y facultades el cante de Enrique el
Mellizo, según propia declaración. En cuanto a Tomás Pavón, introdujo amplifíca-
caciones sustanciales en los tercios pares y en el enlace del tercero con el cuarto
sobre todo.
Paquirri el Guante fue otro maestro gitano de la solea. Nació y vivió en Cádiz.
Su vida transcurrió en el siglo XIX. Creó varias soleares. De todas ellas solo tres
conservamos. Las soleares de Paquirri que conocemos son de tipo dinámico y
ligero, lo que pregona inequívocamente su arcaísmo y su vinculación natural al
Baile.
La Solea grande de Paquirri es mucho mas liviana que la corta del mellizo, y
diriase una proyección bailable de la Solea Grande de Alcalá, más que su tema
musical, es su "aire" su "compás" movido quien la caracteriza.
De las dos soleares cortas de Paquirri, una corresponde al tipo patético y ligado
De la solea corta con que hemos dicho remataban sus cantes Alela, La Serneta y el
Mellizo; la otra es un cante rápido, intranscendente, pero delicioso en su gracia
rítmica, que en Cádiz se canta mucho con esta "letra":

METIÓ EN CAÑAVERALES
LOS PÁJAROS SON CLARINES
AL DIVINO SOL QUE SALE

Los Cantes de Paquirri no trascendieron las fronteras gaditanas como las del
Mellizo. En consecuencia, hay que oírselos a nativos del gran puerto. Los tres que
ha llegado a nosotros son muy desiguales. Dos de ellos (la Solea Grande y una de
las cortas) manifiestan aire familiar entre sí, pero en cambio la Solea Corta que
hemos definido por su patetismo rompe el molde.

" MUNDO Y FORMAS DEL CANTE FLAMENCO". De Ricardo Molina y
Antonio Mairena.

Cádiz con algunos puntos provinciales como Jerez, Los Puertos, Sanlucar,
Chiclana etc., es la otra zona donde el cante por Soleá, tuvo y tiene especial desa-
rrollo. Si incluimos además una breve referencia a Códoba que tiene su Soleá
específica.
Una de las figuras que vivió hasta hace poco tiempo y más representativa de la
gama solearera gaditana, fue Manuel Soto "Sordera de Jerez", ya que fue el que
interpretó, con más rigor y fidelidad estos cantes por Soleá, siendo Aurelio de
Cádiz el gran maestro de éste siglo, que recogió y transmitió la herencia de
Enrique "El Mellizo".
Los viejos ocupan un lugar muy especial, como depositarios de la memoria de
los tiempos pasados, una memoria tantas veces perdidas o a punto de perderse.
Herrera Rodas mantiene desde hace años en la revista "Sevilla Flamenca", una
sección dedicadas a estos artistas, titulada " Con la Vieja Escuela ", con valor
inapreciable para la historia de lo Jondo.
Hablando genéricamente de Cádiz, en el tema dedicado a las Soleares propias
de aquella provincia, hacemos como en la provincia de Sevilla, pues en realidad,
deberíamos de hablar de los centros cantaores: la propia Cádiz, Jerez, Los Puertos
Isla de San Fernando, Chiclana etc.

"LOS GADITANOS".

El cante solearero gaditano es prácticamente cantado por Enrique "El Mellizo"
con las aportaciones de Paquirri el Guante, que creó una solea bailable, de ritmo
muy vivo, atribuyéndosele a este cantaor la invención de la cejilla.
Según Fernando Quiñones, especialista en todo lo concerniente al flamenco
Gaditano, fueron dos otres soleares personales de del Mellizo.
Enrique hijo segundo del Mellizo, es conocido en el cante con el nombre de
Hermosilla; por dejenaración, tal apodo se convirtió para algunos en El Morsilla-
Es decir El Morcilla-, con el que también se le conoce. Pericón de Cádiz nos dice
que fue quien mejor cantó la Solea en España y nos da una patética imagen de este
Hombre totalmente alcolizado y una fealdad de la que aún queda memoria: Y le
veías la cara y era un bicho, cuando lloraba la punta de la nariz le daba en la boca
y las lágrimas se la chupaba él mismo y tenía una verruga saliéndole del cuello
como si fuera medio deo...." Hacía solo unos cuantos cantes, pero con eminente
calidad. Dice Quiñones: En posesión de una voz clara, poderosa y patética, de un
estilo impecable, de unos recursos técnicos y expresivos de primera clase, el gran
cantaor gaditano sentó cátedra en sus escasas pero soberbias especialidades....".
Sus cantes gozaban en sus más afortunados momentos, de centelleantes
improvisaciones, llegadas por vía directa del fondo gitano.
Se citan otros nombre de antiguos soleareros gaditanos: Soleá la de Juanelo,
Ana la Lora, La Cachuchera, María Armenio, El Muerto, La Jacoba... Después ya


En este siglo, hay una generación de grandes maestros, conAurelio Selles a la
cabeza, seguido de Pericón de Cádiz. La Perla, El Flecha, Manolo Vargas etc.

"AURELIO DE SELLES"

A Aurelio se le desgarra la voz cuando la guitarra lo cita por Soleares....
D. Anbtonio Chacón las cantaba en falsete; pero Aurelio el de Cádiz , les mete
toda la voz de una vez como un rio: como un rio de lumbre y de frió y de deja y de
sueño, que corriera pisando cristales con el locao empeño de subir al cielo.
José María Peman. "Homenaje a Aurelio de Cádiz".
Aurelio Selles Nomdedeu nace en Cádiz en el añol.887 y muere en 1.974.
Fue el gran maestro de toda la escuela de cante gaditano de este siglo. Recogió la
Herencia del genial Enrique el Mellizo, la cultivó con amor y la transmitió a
nuestra época, poniéndole su propia personalidad en muchas facetas. La Soleá
precisamente, fue quizás el género en el que Aurelio puso más de su propia cosecha
En su dilatada vida, fue el mejor de sus veintidós hermanos, no hubo
antecedentes cantaores, salvo uno de los hermanos mayores. Chele Fateta, "que
quitaba el sentío cantando, según Pericón, pero era un hombre que no se daba a
conocer, que no le cantaba a nadie, ya le podían dar el mundo entero, y vivía de su
trabajo pudiendo haber vivido del cante, porque todo lo que hacía, todo lo que
cantaba era un autentico fenómeno.
En su infancia estudió en el colegio de la Mirandilla, pero lo que él quería ya
era ser torero, y anduvo de maletilla por capeas pueblerinas sin cuento, donde a
veces se terciaba echar un cante para los caciques, acendados y señoritos del lugar,
En las reuniones y fiestas que se organizaban después de los festejos taurinos.
Como todos los torerillos de la época, tenía su mira puesta en América e incluso
hizo el viaje de polizón. Pero no encontró allí la suerte que buscaba en los ruedos y
volvió a España para ponerse a trabajar en los puertos de Cádiz. La primera vez
que en una fiesta flamenca le dieron diez duros decidió no volver al tajo.
Le gustaba cantar para pequeños grupos, de seis o siete personas como mucho,
de tal manera que se cree que solo en tres oportunidades de su vida cantó para
grandes públicos: En su gira en la compañía de Pastora Imperio de 1.925 a 1.926,
como invitado de honor en la travesía inagural del trasatlántico español
Covadonga, y en la coronación de Isabel II de Inglaterra.
Tenía Selles y mostraba con verdadera alegría y orgullo, un ejemplar del
Romancero Gitano de García Lorca, que este le dedicara dos meses antes de su
muerte: "A Aurelio de Cádiz, a quien he tenido que pedí ¡por favor que dejara de
cantar!. Estilo flamenco como el de las Malagueñas de Aurelio, no lo he oído a
nadie.
" Es el cantaor mas equilibrado del siglo", decía de él González Climent, lo que
seguramente es cierto. Quiñones también valora este aspecto de Aurelio: Un inter-
prete sosegado, sabio, de gran dominio técnico, y equilibrada consciencia, que en
ningún caso pierde la cabeza cantando y cuyo atenimiento a las más tradicionales
escuela gaditana y de sus capitales creadores es ordenado, canónico, ejemplar".
"Aurelio en su época era un mundo", concluye Pericón, "con su voz desgarra
que tenía y ese estilo".

"SOLEARES DE JEREZ"

MUNDO Y FORMAS DEL CANTE FLAMENCO. Antonio Mairena y Ricardo Molina.


En Jerez de la Frontera ocurre como en Cádiz. Hemos oído de hablar de
soleares que nunca escuchamos. Las del Loco Mateo por ejemplo. Ateniéndonos a
la experiencia, nos ocuparemos de dos grandes soleareros, Antonio Vargas,
popularmente conocido por Curro Frijones, o simplemente Frijones de Jerez, y
José lyanda, gitano de Linares, que desde muy joven se estableció en Jerez, donde
pasó casi toda su vida. En tales circustáncias debe estimársele jerezano.
Frijones fue un gitano extravagante que salió poco de su patria chica. Vivió a
final del signo XIX y principio de siglo XX. Se cuentan curiosas anécdotas que
demuestran sus abundantes rarezas y originalidades. Pero como no pretendemos
escribir un anecdotario, pasamos a ocuparnos inmediatamente de sus cantes.
La "única" solea que creo Frijones es, desde luego, incinfundible. Es un cante
corto, susceptible de ser interpretado de muchas maneras. Los q ue la oyeron al
propio Frijones, como Pastora Pavón o Aurelio Selles, coinciden en que la
versatilidad fue la característica del extraordinario solearero jerezano. En efecto,
unas veces marcaba enormes pausas entre tercio y tercio, mientras que otras los
ligaba de modo peculiarisimo, pues la principal característica de Frijones, cantaor
mas corto que largo, fue la originalidad. Pero fuera cual fuese su modo de cantar,
la esencia de su soleá es siempre la misma. Si cortaba los tercios, los adornaba
como es costumbre en los cantantes alemanes, con una "s" terminal viniese a
cuento o no. Si los ligaba, intercalaba a guisa de eslabón marcados vibratos
óuturales destimbrados.
Muy gitana y muy personal, la solea de Frijones es acaso la más inconfundible.
Tomás Pavón refundió a su manera el cante de Frijones, dotándole de una
grandeza que originariamente no poseyó, porque Frijones, tanto en su solea como
en sus tangos, prefirió siempre los estilos breves, escuetos y penetrantes. Por lo
tanto la reelaboración de Tomás Pavón tiene rango de variante personal de la solea
del maestro jerezano y en calidad de tal es justo de estimarla.
De varias maneras se empieza a cantar la solea de Frijones. Es posible que el
mismo autor diera pábulo a ello con sus veleidades. Hay quien repite tres veces el
primer verso cantándolo cada vez con un a melodía deferente. Otros se limitan a
cantarlo una sola vez. Esta última parece se la forma más correcta y típica. Poco,
pero bueno, tal pudiera haber sido el lema de Frijones de Jerez, que se ha inmorta-
lizado con sólo un cante por Soleá. Este cantaor nos ha legado con un cante por
siguiriya poco conocido y con dos o tres tangos magníficos que sabe interpretar
magistral mente la Niña de los Peines, y que ha grabado Antonio Mairena en
Hispavoxhh 16-297.
José lyanda, oriundo de la provincia de Jaén, se formó y vivió en Jerez, por
lo que lo incluimos en la nómina de los soleareros de Jerez. Se le atribuyen un par
de soleares cortas de aire gaditano, que recuerda remotamente a Paquirri y a
Frijones.

"LOS JEREZANOS"

CHARAMUSCO. Es el nombre artístico de José Loreto Romero, de origen
familiar. Nace en Jerez de la Frontera en 1.903 y muere en 1.970. La trayectoria
artística de este cantaor se limita las reuniones familiares en su ciudad de jerez.
Antonio Mairena le atribuya una soleá, llamada solea de Charamusco, la cual
por su característica y se puede decir que es una solea Apolá.


"SORDERA DE JEREZ"

Manuel Soto Monje, nace en Jerez de la Frontera, en 1.926, es maestro en todos
los cantes de su tierra, paro brilla singularmente en los de la gama solearera.
En su familia hubo siempre quién cantara, desde aquel genial seguiriyero a
quien llamaban Paco la Luz, tío de su abuelo, padre de la Serrana y la Sorda. Me
contaba el propio Sordera: Yo empesé tendría to trece años, empesé en Jerez, que
había dos cafes cantantes que a uno le desían la Moderna y a otro la Cepa de Oro.
Aprendí de allí del barrio, de escuchar, de que me habían criao en el ambiente ese,
que allí se cantaba y se bailaba na más, y es lo único que llegué a apreder. Y
entonces me metí allí a trabajar, y estuve trabajando un poco de tiempo, ganaba
tres duros, después me iba al campo".
Cuando no tenía nada en el campo se iba a las fiestas de Jerez, a las ventas, que
había dos o tres. Pero aquello estaba muy mal pagado. En una fiesta daban cinco o
diez duros. Así hasta que terminé la mili, cuando ya se lanzó de lleno a la vida de
artista, en Sevilla, en el tablao del Guajiro, y después en Madrid. Casi siempre en
la ingrata tarea de cantar para las bailaoras.

"AÑORANZAS". Sordera recuerda siempre, no sin añoranza, el cante de
aquella primera época suya en Jerez, donde florecieron una serie de figuras formi-
dables, que dejaron un espléndido legado. "A mí me gusta mucho el gloria
cantando por bulerias, La Nochebuena de Jerez, las bulerías por Soleá y los
fandangos que cantaba el Gloria, que eran muy valientes y me gustaban mucho.
después escuché tos esos cantes del Morao, del Morao Grande, del padre de
Manuel el Pescaor. También escuche a Antonio la Peña".
Sordera se cree que el cante ha cambiado, que el cante no es como entonces, en
aquellos tiempos en que él aprendió a sentir y a vivir el flamenco: "Si la baraja de
cantaores que había hase cincuenta años levantaran los ojos ahora, podrían cantar
si acaso cuatro de todos los que habernos cantando. Y me meto yo en esa partía;
los demás nos teníamos que retirar del cante."
YT esto es así, según Sordera, porque la forma de cantar y la expresión de estas
jechuras de cantaores cree él que volverán a darse: "Haya tan pocos cantaores que
tengan corazón cantando, y si hay alguno no le hacen ni caso. De lo que yo escuché
todavía no he escuchao a ninguno que llegue al límite de aquellos hombres que nos
dejaron sus grabaciones de pizarra, imperfectas, pero que ahí están; escucha un
disco de algunos de aquellos hombres, escucha alguno de ahora, no hay punto, de
comparasión en la forma de cantar."
"EL DUENDE". Manuel Soto Sordera, gitano por los cuatro costados, cree que las
voces gitanas son las idóneas para el cante flamenco. Los quejíos, los lamentos
gitanos. Y está la presencia continua del duende: "Una cosa que se lleva dentro, eso
no lo conoce nadie, eso tiene que nasé de la persona. Mire usté , yo, hay veces que
salgo cantando y me salen las lágrimas. Muchas veces me pasa. Cuando yo me
siento agusto se me saltan las lágrimas cantando, porque le pongo el corasen.
Reconoce que en esa misteriosa cita, siempre incierta, con el duende, puede
que en cierto modo incluso perder el control sobre sí mismo: "Ahí ya no pienso yo
si estoy bien o estoy mal, sino que en momento lo que esoy cantando es una cosa
que siento, o que me pasa, una cosa mía, entonse ya no, no... El rasgarse la


vestiduras, el querer tirarse por una ventana, son reacciones del alto climax
flamenco, cuando el duende es el dueño.
Opiniones sobre EL SORDERA. " Su clara ralea gitana tiene en Jerez de la
Frontera genealogía de siglos. Es un gitano puro que supo echarle garlochí a la
vida y triunfar a repiques del alma, hacerse figura del cante que llevaba dentro
al son de una alquimia afervescente - y no química, sino racial-que le pone en
trance y transfiguración al tomar las riendas jarreadoras del jacarandoso caba-
llo del cante. (Manuel Ríos Ruiz).
"Paradójicamente, la Calle Nueva es sinónimo de antiguos acentos flamencos
de añejas soleras cantraoras que destilan sus patios y sus piedras, su menesteroso,
soberbio y abierto ámbito de gitano. Y he aquí uno de sus más legítimos vecinos, el
Sordera, poniendo el grito en el cielo, difundiendo ternuras y desgarros, protestas
y verdades como puños en esta nueva grabación suya. (Fernando Quiñones,
El Sordera en su calle Nueva).

"SOLEARES DE CÓRDOBA"

FLAMENCO. Fuera de la geografía fundamental del cante por Soleá, hay
algunos centros cantaores donde también se dio de alguna forma específica del
genero. El más notorio es el caso de Córdoba.
El cante cordobés se inicia con la aparición de Ricardo Moreno Mondejar,
quien se hizo popular con el sobre nombre de Onofre, heredándolo de sus
descendientes.
No hay una soleá autóctona cordobesa, pero a comienzo del siglo XX, onofre
introdujo la de un mediocre cantaor trianero llamado Ramón Ollero, que Córdoba
"modelo y apapto a su peculiar manera de sentir y expresar el cante. Estas soleares
cordobesa tienen matices propios, que las desajan del tronco común del género.
Son eminentemente sentenciosas, filosóficas, moralizantes. Diríase que en ellas se
destila la sabiduría secular del pueblo cordobés recogidas en sensatos aforismos y
equilibradas sentencias que horrorizaron a Cela durante su visita a nuestra
ciudad.
En definitiva lo que hizo Onofre fue restituir a su primitiva pureza las
corrompidas soleares de Ramón Ollero.

MUNDO Y FORMA DEL CANTE FLAMENCO.


 Córdoba cantó por solearesprobablemente desde mediados del siglo XIX,
 no conocemos forma cordobesa
autótona. La historia del cante por solea de Córdoba pasó, creemos, por dos
etapas: la primera de 1.860 a 1.900, fue tributaria de La Serneta y de Enrique El
Mellizo; en la segunda de 1.900 a la actualidad, de Triana.
A principio del siglo XX se aclimataron en Córdoba los cantes de Ramón El
Ollero, La Cuende y La Gómez. En el curso de cincuenta años hubo interpretes
de acusa da personalidad, aunque no transcendieron al ámbito de las minorías
locales de aficionados.
La soleá, al aclimatarse en Córdoba, se hizo más pausada y larga; perdió la
técnica del ligado , y con él su tensión. De este modo adquirió un tono de cante
hablado o recitado, que fue a menudo expresión de sentencias morales y/
pensamientos extraídos de la experiencia, más que efusión patética o apasionada.


"OTRAS SOLEARES"


"SOLEA DE LA SIERRRA DE GRAZALEMA". Es típicamente un cante en
desuso, perdido, y para oirías hay que recurrir a grabaciones antiguas. En este tipo
de Solea, la guitarra va ejecutando el toque al estilo de la solea de la de Alcalá. Fue
una solea bastante compleja, siendo su métrica la típica de la Solea. Una de las
letras por este tipo de solea son las siguientes:

LA RETAMA Y LAS CONSÜRTAS LAS FATIGAS DE LA MUERTE
EN UN VASO TO LAS METÍ MIRA QUE FATIGAS SON
TODO ME SABE A GLORIA LAS DE MI COMPAÑERITA
CUANDO ME ACUERDO DE Tí. NO TUVO COMPARACIÓN.

SOLEA APOLA. Es el tipo de Solea que suele cantarse para rematar el cante
del Polo, acomodándose a este cante en su último tercio, también se ve que tiene
afínes con él. La Solea Apola es una de las variantes de Solea, que tiene su sello
propio adquiriendo una gran difusión como cante autóctono. Una de las
particularidades de este cante es su dificultad al cantarla, ya que el cantaor tiene
que contar con una gran facultad tanto en los tonos bajos como en los altos,
siendo una de las soleares más bellas, que un cantaor puede ejecutar.
SOLEARIYA. Es un cante con copla de tres versos, el priemro de tres o cinco
sílabas, y los dos restantes octosílabos, que resulta ser de una forma melódica,
abreviada de la Solea.

Una de las que mejor las ejecutó fue ANIYA LA GITANA, cantaora
Rondeña del siglo XIX, familia de Joselero de Morcón, se le atribuye a esta
cantaora, un tipo propio de solea, llamándosele a este cante "Soleariyas de "Aniya
la Gitana".

YO TE ESTOI QUERIENDO A Tí
CON LA MISMA VIOLENCIA
QUE LLEVA EL FERROCARIL.

   Autor D. Marcos Escáner

Creador

Letra Conocida

Grabación

1 El Fillo En la cortina los Reyes Paco de  Montilla (Cilindro)
2 El Fillo Si no fuera por mi hermano Juan Breva
3 Paquirri el Guanté Imagino entre mil  Tenazas de Morón 1922
4 La Andonda Estoy metía entre caenas/ Por el hablar de la gente Paca Aguilera 1907/ Petrea de Utrera
5 La Andonda Tu eres zarza y yo me enreo Paca Aguilera 1907
6 La Andonda A vivir a una montaña Paca Aguilera 1907
7 Silverio Franconetti (Soleá Apolá) Y mira que yo he sio soldao El Seco de Puente Genil
8 Silverio Franconetti (Soleá Apolá) Se hundió la Babilonia  Pepe de la Matrona
9 La Serneta Ni pasar por ti quebrantos Don Antonio Chacón
10 La Serneta La mañana temprano Juanito Mojama, Paca Aguilera, Rafael León (Niño de Triana), Escacena y otros.
11 Ramón el Ollero Cinco puntalitos Antonio Mairena
12 Enrique el Gordo No sé lo que le ha dao (Basado en Silverio) Antonio Mairena (se usa como remate de cañas y polos)
13 José Lorente  El día del terremoto (Basado en Silverio) Pepe de la Matrona
14 Manuel Cagancho Te lo juro por mi mare (Basado en la Serneta)  Juan Valderrama
15 Manuel Cagancho Dando tregua al tiempo Manuel Cagancho
16 El Portugués (Soleá Pola) Me preguntan si te quiero  Cobitos
17 El Portugués (Soleá Pola) Candelas del cielo Cobitos
18 Ribalta Ni contigo ni sin ti (Basada en Paquirrí el Guanté) Niño de Cabra 1929
19 Francisco Amaya Yo te estoy queriendo a ti (Similar a Enrique Ortega) Joselero de Morón
20 Pinea el Zapatero (Solea del Zurraque) La Tierra echa en la cara Niña de los Peines
21 José Yllanda Reniego de los rosales (Se basa en el Ollero, Andonda y Frijones) El Garrido
22 José Yllanda Por Dios que me tiro al pozo Rafael Romero el Gallina
23 José Yllanda Como los muertos no hablan  Rafael Romero el Gallina
24 Rafael el Moreno Perdí pare y a mi mare Rafael el Moreno (Cilindro)
25 Machango Tó el que vive como yo Fernanda de Utrera
26 Quino No niego que te he querío  Perrate y Mairena
27 Noriega Los ojos de mi cara
28 Pepe de la Matrona Pa qué tanto llover (Basado en la Serneta) Pepe de la Matrona
29 El Sordillo De qué le sirve al cautivo (Basado en Zurraque) Manuel Oliver
30 El Sordillo Porque te quiero me dicen Manuel Oliver
31 Emilio Abadía Me pegaste un silbio
32 Charamusco Que tengo yo en mi memoria Antonio Mairena
33 Manuel Oliver Tó aquel que tiene fatiga Manuel Oliver
34 Antonio Mairena A Santa Justa y Rufina (Basada en el Mellizo) Antonio Mairena
35   Correo de Velez El Tenazas de Morón
36   A voces te llamo mare Fernando el Herrero
37   Me daba alegria el verte Antonio Revuelta
38   A solas le pregunté Niño de las Marianas y Bernardo de los Lobitos

Los cantes de CADIZ, se caracterizan por ser "recortaos", sin apenas melismática 
al final de los tercios, y esto lo hace de muy difícil ejecución. Como podemos observar, prácticamente la totalidad de la escuela gaditana nos llega por el maestro
Aurelio Sellé, al que necesariamente debería dársele mayor dimensión
en la investigación flamenca.

 

Creador Letra Conocida Grabación
1 Paquirrí el Guante Por as esquinas te pones Aurelio de Selles
2 Paquirrí el Guante Que remedio tú no tengas Aurelio de Selles
3 Paquirrí el Guante A Dios le pío llorando Aurelio de Selles
4 Enrique el Mellizo Que la ausencia causa olvido. Aunque toquen arrebato Aurelio de Cádiz Juanito Mojama
5 Enrique el Mellizo Le ruego a mi Dios Caracol, Aurelio, Pericón, Mairena Tomás y Pastora Pavón
6 Enrique el Mellizo Antes que Dios nos aparte Carbonerillo y Pastora Pavón
7 El Morcilla Dónde estabas metía (Basada en Soleá grande del Mellizo) Manolo Vargas y Chano Lobato
8 Juan Ramírez Si te publico me pierdo  Agujetas el Viejo
9 Pepe de la Matrona Ramito de Azahar (Basada en la Serneta) Pepe de la Matrona
10 Aurelio de Cádiz Anda y no presumas más Aurelio de Cádiz
11 Aurelio de Cádiz Te lo he dicho en una broma El Garrido - 1908

En JEREZ, nos encontramos como matriz al mítico Frijones, por lo que los estilos
identificados realmente son variaciones sobre éste. Se caracteriza por
gozar de más dinamismo, llegando a confundirse fácilmente con la Soléa
por Bulerías.

Creador Letra Conocida Grabación
1 Frijones Se visten de Colorao Pastora Pavón
2 Frijones Y el sueño yo no cogía Tío Borrico
3 Frijones Se lo peí esta mañana Pepe Pinto
4 Tio José de Paula Tan imposible yo lo hallo Tía Anica la Piriñaca
5 Juanichí el Manijero No sé por qué motivo  Paulera (grabado en reunión)
6 Carapiera Te entre aire de epilepsia  Agujetas el Viejo
7 Teresa Mazzantini Que juntito estamos Manuel Torre y Pastora Pavón
8 Pepe Torre Tus cositas me tienen loco Pepe  Torre
9 Manolo Caracol Y anda y no presumas mas Manolo Caracol
10 Antonio Mairena  Ven y siéntate en mi puerta Antonio Mairena
11 Antonio Mairena Por esto que a mí me pasa Antonio Mairena
12 Tío Borrico Diez años después de muerto Tío Borrico
13   Ya no tiene más remedio Bernardo de los Lobitos

En la Escuela de ALCALA se centra una familia de panaderos liderada por el 
cantaor Joaquín el de la Paula:

 

Creador Letra Conocida Grabación
1 Joaquín el de la Paula Por ti abandoné a mis niños Manuel Torre
2 Joaquín el de la Paula Quise mucho a una mujer Juan Talega
3 Joaquín el de la Paula Por dinero no lo hagas Manolito el de María
4 Joaquín el de la Paula Están sentaos en la plazuela Antonio Mairena
5 Agustín Talega Yo voy a perder la razón Juan Talega
6 Agustín Talega Mira si yo te querré Juan Talega
7 La Roezna Hasta los árboles sientan Antonio Mairena
8 La Roezna Quisiera verte y no hablarte Antonio Mairena
9 Juan Talega Cuando a ti nadie te quiera  Juan Talega
10 Tomás Pavón Válgame Dios no le teme Tomás Pavón
11 Antonio Mairena Lo que tu haces conmigo Antonio Mairena
12 Joselero de Morón La retama y la consurta Joselero de Morón

En MARCHENA, nos encontramos soleares de la Jilica que grabó La Niña
de los Peines con las letras "Cuando pase por la Puerta", y "Por Dios llevadme
a una huerta".

UTRERA en Soleá, es sinonimo de hablar de la "Serneta". Esta creó siete
estilos distintos, aunque no son los únicos que se recogen en esta zona.

 

Creador Letra Conocida Grabación
1 La Serneta Tengo el gusto tan colmao Tomás Pavón
2 La Serneta Un día era rey Pastora Pavón
3 La Serneta Yo nunca a la ley falté Don Antonio Chacón
4 La Serneta En qué cosa me has metío Juan Breva
5 La Serneta Yo me lleno de regocijo Pepe de la Matrona
6 Juan Breva Lo que intento lo logro Juan Breva 1910

En LEBRIJA, que siempre ha sido una zona cantaora, sobresale la figura de Juaniquí, al que se le atribuyen hasta cinco estilos distintos:

 

Creador Letra Conocida Grabación
1 Juaniquí Primita te vi en un llano Niño de las Cabezas
2 Juaniquí Y dejo yo la puerta entorná El Perrete
3 Juaniquí Desde que murió mi mare Antonio Mairena
4 Juaniquí Olvidarlo es lo mejor Tía Anica la Piriñaca
5 Juaniquí Que yo he nacío en martes Pedro Bacán
6 El Chozas Al beaterio Lorenzo El Chozas
7 El Chozas Por tal de no pegarle un día El Chozas

En CORDOBA, se identifica una estética distinta de la Soleá y que popularmente se
atribuyen a una creación que Onofre hace de un cante de Ramón Ollero, pero
es innegable que obedece a parámetro melódicos distintos, y que los propios
cantaores cordobeses han ido aportándole matices diferentes hasta configurarse
en lo que es hoy, un cante con propia identidad, preciosista y extremadamente
dificultoso.
Se utiliza en este estilo el término SOLEARILLA para denominar las letras
que corresponden a la misma unidad temática. En los últimos años, ha sido Curro
de Utrera quién más las ha interpretado
.


Hemos hablado de 35 ó 40 tipos diferentes de solea. Con ello no se agota por
fortuna el repertorio. Quedan muchas inclasificadas, que pululan aún en algún
otro aficionado. Nos hemos atenido a un principio: Mencionar sólo aquellos cantes
que lo merezcan, bien por su calidad artística y pureza como los de "La Serneta" y
de Alcalá, bien por su difusión mayoritaria, como las Ramón "El Ollero",
extendidas por Córdoba y Sevilla. Otros creadores de este cante por Soleá fueron
Diego Bermúdez Cala "El Tenazas" y Antonio Márquez Navajas "Navajita".
Según mi opinión como aficionado al cante flamenco, creo que el cante por
SOLEA, dentro de la baraja estilística del universo Cante Flamenco, es el palo
más sublime, redondo, melismático, y profundo, contando en su haber con
verdaderas joyas musicales, que gozan de todo el dramatismo que puede abarcar el
sentimiento más profundo. La complejidad al interpretar este cante lo convierte en
Una forma con la que medir la capacidad cantaora del interprete. Su esquema
rítmico es rígido e inexorable, la brusquedad de sus giros melódicos le aportan
sobriedad y solemnidad, su línea musical se desdibuja sobre una curva de inflexión
que siempre resulta elegante. Para terminar, el cante por SOLEA es el cante
por derecho, que ha marcado un antes y un después, en una reunión flamenca o
de cabales. (Rafael Palmero Pérez).

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