" SILVERIO FRANCONETTI Y AGUILAR"
 
Silvério Franconetti y Aguilar, nace en Sevilla, un 10 de junio de 1.831, bautizado en la parroquia de San Isidoro, y siendo sus padres Nicolás Franconetti, de Roma y Jefe de la Guardias Walonas y su madre María de la Concepción Aguilar, natural de Alcalá de Guadaira. Trasladándose el matrimonio a Morón de la Frontera, Silverio estudia las primeras letras y dedicándose al oficio de sastre bajo la disciplina del hermano y del padre que tenía una tienda de ropa; aunque éste no era el oficio ni el camino que escogería, ya que pronto empezó a hacer rabonas en la sastrería y dedicándose a visitar las fraguas de los gitanos, una de ellas visitada por el "Fillo", donde pasaba las horas embebido en oir de cantar a los gitanos, (contaba apenas diez años).

Silverio, después de pasar algunas temporadas en Sevilla, donde abandona su oficio por el cante flamenco se marcha a Madrid, dando conciertos, siendo uno de los iniciadores de éste género.

En 1.855 le invitan a ir a Buenos Aires de sastre, no se sabe si por excitación de su familia, que le veían con pena dedicado a la profesión de cantaor, en aquellos tiempos tan peligrosos y las malas compañías, aunque también se especuló un lío de faldas, lo cierto es que Silverio se embarcó para Montevideo, donde estuvo ocho años. En America se dedicaba a picar toros, e incluso se enrola en el ejercito de la República Uruguaya donde llegó a obtener la graduación de oficial.

Embarcado en el vapor Gravina, Silverio vuelve a España en 1.864, con un aspecto de Indiano rico y con barba. Cuenta "Demófilo" la anécdota de una fiesta, por el año 1.864, estando cantando entre otros el propio Silverio recien llegado de América, y acompañado por el maestro Patiño; Los flamencos lo miraban con guasa, no faltando algún conato de burla, cuando éste le pidió que le acompañara nada menos por Siguiriyas gitanas. 

Cuando la voz portentosa rompió a cantar todos quedaron mudos. Era una Siguiriya de Silverio, famosa ya antes de que él marchara a América, aquella cuya letra dice:

La malina lengua

que de mi murmura,

yo la cogiera por en medio, en medio,

la dejara muda.

Reconociendo todos los asistentes que nadie podía cantar así más que el Sr. Silverio. allí se encontraba la célebre María Borrico, a la que dijeron ¿anda María canta tú ahora yella con garbo dijo: ¿Cómo quieres que cante, si ese gachó de las barbas me ha dejao estemplao?. Según Demófilo y Rodríguez Marín, no tendría nada según las fechas coincidentes, que María Borrico engendrara al cantaor de Jerez ya desaparecido, Manuel Fernández Vargas, "Tio Borrico de Jerez".

No es menos cierto que Silveria bebiera de las fuentes al, oir a sus contemporáneos gitanos, como "El Fillo", los Pelaos, los Caganchos, según nos cuenta Fernando de Triana, ya que no permitían la entrada a ningún gaché, excepto a ese niño payo, porque además estaba criao entre ellos.

Entre las letras que él mismo compuso en un cante por Siguiriyas, a su amigo Enrique Ortega, gran copista de el Gran Silverio, que no era otro que el abuelo de Manolo Caracol:

Por puerta tierra no quiero pasar,

Porque me acuerdo de mi amigo,

Enrique, y me echo a llorar.

(R.P.P.)