LA PETENERA

La Petenera, "La Pete", como le llaman los flamencos en la intimidad, es uno de esos raros temas humanos que parecen llamados a ser piedra de escándalo y motivo de contradicción. En algunas Antologías se ha escrito, sin la menor justificación litúrgica talmúdica, "Petenera: Cante de Sinagoga". Y aunque existe una cierta disposición areconocer en todo el acervo musical y coreográfico flamenco una influencia hebrea, en a Petenera la nota se refuerza, dando lugar a este tópico.

"Hay creencia de que la Petenera es canto de origen Semita, lo que no sería nada extraño, pues muchos judíos fueron trovadores y juglares y entre estos se cultivó el canto popular. Quizás esta procedencia explique la diferencia que separa la Petenera del resto del género flamenco. En el mismo coplero español de la Petenera hay algún canto que dice entre clara la relación que existió entre judíos y cristianos. Véase esta copla:

¿Dónde vas bella judía,

tan compuesta y a deshoras?

-Voy en busca de Rebeco

que estará en la Sinagoga.

Las Sinagogas en España, desaparecieron en 1.492. La copla lógicamente ha de ser de antes, si bien que haya evolucionado en sus palabras al tiempo que el propio idioma" (Hipólito Rossy. "Teoría del Cante Jondo").

Así mismo, le llamaron La Petenera, y peteneras a unas coplas flamencas al estilo de su cante, y surgió la frase: "salirse por peteneras", porque así era como se salía la moza gaditana, pero no gaditana de Cádiz, sino de su provincia, y que no se presentó en los tablaos con el nombre de Petenera,sino de la Paternera, porque había nacido en Paterna, en Paterna de la Robera. Los aficionados al cante se confundieron y, por esta confusión, llamaron Petenera a ella y Peteneras a su cante; y "Salirse por Peteneras" a aquello que hacía, o que hizo una vez cuando cantaba. La copla, arrastrada por un viento flamenco, recorrió toda España:

Si Cai tiene murallas

y tiene la salinera,

a Cai le mira ansí

Paterna de la Ribera

De todo ello sólo sacamos en claro que la, cosa está confusa. Porque tenemos referencia por Estebanez Calderón de que ya qntes de 1.845 una gitana llamada la Dolores cantó "unas coplillas que le llaman Peteneras"; en tal año no existían los café cantantes.

Y si, como se dicen el Diccionario Enciclopédico de Flamenco, tal cantaora perteneció a los años finales del siglo XVIII, ninguna paternera pudo ser retitulada petenera, de la guisa que postula De Vega. Una mujer inventó, creó el cante de la Petenera. Una mujer muy hermosa, según la Fama que ella quedó cuando se la llevó la muerte.

La Petenera se ha muerto,

y la llevan a enterrar,

y en el panteón no cabe

la gente que va detrás...

La copla da fe de que la Petenera murió en olor de muchedumbre, ungida de popularidad, como suelen morir los toreros. (Domingo Manfredi Cano).

El año 1,881 de fue de enorme hambruna, y los canastos del pan estaban tan vacios como libre de pecado la Inmaculada Concepción. 1.881 fue la fecha en que Rodríguez Marín terminaba de preparar la edición de su monumental obra de cinco tomos "Cantos Populares Españoles". En dicha obra recoge la obra en cuestión, pero con una ligera pero importante variante:

La República se ha muerto,

ya la llevan a enterrar,

y en el panteón no cabe

la gente que va detrás.

 

Acervos de Petenera.

Entre las más antiguas grabaciones de Peteneras existe una de Telésforo del Campo, es una placa muy primitiva y el registro corresponde a una modalidad que podríamos denominar zarzuela. Aparte de esta curiosidad discográfica, hay grabaciones muy primitivas en placas monofaciales, como las de Paca Aguilera, El Canario Chico, La Rubia o el Niño de Triana. Entremos en materia con la clasificación de Hipólito Rossy:

Las Peteneras se dividen en antigua y moderna, y esta a su vez en corta y larga.

"Petenera Antigua". La antigua esta en modo dórico. Se escribe en 3 por 4, se extiende 

en catorce compases y se compone de seis tercios o fragmentos cadenciales;

comienza en parte débil (unacrusa) y tiene un final sincopado. La copla cuarteta

octosilabica, es insuficientes para los fragmentos melódicos, por lo que el cantaor ha

de llenar los espacios repitiendo algún verso e introduciendo expresiones " niña de mi

corazón" y otras semejantes.

Pese a los datos apuntados, resulta difícil para nosotros identificar esta Petenera antigua, 

aunque es posible que se trate de la Petenera llamada de la Rubia, que hoy por

hoy se canta sólo en Málaga.

"Petenera Corta". Es la más conocida. Empieza en parte fuerte del compás, lo que la

distingue de la mayoría del cante flamenco; se escribe sobre un compás alterno 6 por

8 y 3 por 4 (alguno la escribió en 3 por 8), totalizó en cuarenta compases y valiose de

la síncopa para sustituir las partes de compás que en alterno corresponde al 3 por 4, y

queda la melodía contenida en un compás de 14 compases. De melodía métrica, no admite

 el séquito de melísmas del flamenco, y esa apta para el baile.

Pensamos que Rossy se refiere a la rancia Petenera que canta Rafael Romero, con la

Letra "Señor Alcalde Mayor".

"Petenera Larga". La Melodía de este tipo de Petenera sigue de cerca de la corta, pero 

se canta "ad libitum", y con adornos intercalados que exigen variantes de compás distinto 

del alterno, típicos de estos cantos, lo que impide que sea bailable. La tonalidad

de origen, de modo dórico, aprece en la Petenera Larga mas evolucionada hacia el modo 

menor y más acentuada la modulación al relativo mayor, por lo que, en una clasificación 

rigurosa, más puede catalogarse de melodía en modo menor; termina como la corta.

Hipolito Rossy se refiere aquí a la Petenera que cantaba La Niña de los Peines, con lo

que vemos que su conocimiento de este palo era profundo pero limitado.

"Se afirma que la Petenera no ha influido ni inspirado ningún cante posterior flamenco

pero esto no es exacto. La melodía métrica de la Petenera ha servido de patrón para

El Vito (o al revés), aunque este se escriba en temario sincopado y no en compás alter-

no, y este mismo ritmo ha servido de base al de las Guajiras americanas y, más tarde a

la Siguiriya gitana, a la Liviana, a la Serrana, y va camino de servir de asiento rítmico

y acompasado al Martinete y a la Debla" (Rossy, "Teoría del Cante Jondo").

Los Vihuelistas del siglo XV usaban a veces ese complejo ritmo alterno de lo que hoy

llamamos Peteneras; canciones populares no más modernas que la dinastía Trastamara

y a veces con el tema de la bella judía-se han conservado en la judería Sefardí de los

Balcanes y de Israel, como ese "Pasaricos" registrado por Angel Carril en su album

 KERENSYA SEFARDIM; y aún hay indicios más antiguo en el Romance de Genireldo

Versión musical de Arcos de la Frontera, (¿ Siglo XII ?) . De todos modos lo más arcaico 

que hemos podido encontrar y que haya ingresado en el acervo flamenco es esa

Petenera Sefardí aflamencada que cantó Carmen Linares en el espectáculo "Diquela de

la Alhambra" con la letra:

¡Ay, que llanto en toa España

por toas las juderías!,

cristianos diz que por Cristo

muchos miles matarían,

Reconquistá Andalucía,

¡cuantos judíos perdían!

que por saqueá sus bienes

¡muchos miles matarían!

Esta Petenera Sefarí tiene claro parentesco melódico con la Petenera de La Argentinita

que divulgara Encarnación López con arreglo de piano de García Lorca, que fue quién

la recogió de la tradición popular. Esta afinidad melódica entre ambas fuerzas mutua-

mente la fiabilidad de ambas tradiciones: las de los que se fueron y las de los que se

quedaron.

En el Café de Chinitas

dijo Paquiro a su hermano

soy más valiente que tú,

más torero y más gitano.

sacó Paquirri el reloj

y dijo de esta manera:

este toro va a morir

antes de las cuatro y media.

al dar las cuatro en la calle

salieron del Café;

y era Paquiro en la calle

un torero de cartel.

No hemos tenido ocasión de comprobar la certeza de la afirmación que hace años nos 

hizo un serio investigador de haber encontrado en los archivos parroquiales de

de la Iglesia de San Vicente de Sevilla un legajo con la partitura de un canto litúrgico 

funerario cuya melodía era –según dijo- la de la Petenera de Málaga; es más

conocida como la Petenera de "La Rubia" ( la desgraciada amante del El Canario )

porque ella fue quién la divulgó durante su breve pero triunfal estancia en los Cafes

Cantantes sevillanos, allá por el último cuarto de siglo XIX. Conoce muy bien la

Petenera de La Rubia, Antonio de Canillas, quien la suele cantar con la letra:


El que se tenga por grande

que se vaya a un cementerio

y verá lo que es el mundo:

¡es un metro de terreno!.

Para no salirnos de una tradición que tiene carácter de mito llamaremos petenera de la 

Paternera a la versión más arcaica de la serie de Peteneras gaditanas, esa que se canta 

en dos fragmentos cadenciales y cuatro versos:

Si Cai tiene murallas

y tiene la salinera

a Cai le mira así

Paterna de la Ribera.

A veces se repiten los dos últimos versos en único fragmento cadencial sin ninguna

diferencia de modulación con la primera dicción, y es como un fandango de Cádiz a

compás de Petenera. Parace el cante de una bailaora que se acompaña graciosamente

y escuetamente a sí misma. Esta Petenera de la Paternera, hecha cante de atrás, con

su desarrollo completo de seis versos(pero sin un ripio como ("niña de mi corazón")

es la que más propiamente es llamada Petenera Corta.

Una de las variantes personales de la petenera corta es la Petenera Corta de Medina,

creación del jerezano José Rodríguez Concepción, transmitida por su hijo El Niño

Medina, y excelentemente grabada por Pepe el de la Matrona con varias letras, como

"Ar pié de un pocito seco" o "Compañera de mi arma".

Compañera de mi arma,

dices que no siento ná

y las carnes de mis guesos

a peazos se me van...

compañera de mi arma,

de mi arma compañera,

dices que no siento ná.

Es un cante liviano (de preparación para la Petenera Grande). Medina lo hacía con la

voz natural y metía así al espectador en el carácter del palo, despertando las expectativas del 

mismo para las enormes dificultades de la Petenera Grande.

De Medina el Viejo, nacido en Jerez a mediados del pasado siglo, nos queda su eco en la brillante 

voz de ,su hijo, el Niño Medina, recogidas en antiguas placas de pizarra.

A través de éste, tenemos una versión segura del cante aquel:

Ar pié de tu seportura

-Aaaaaaaaayyyy-

ar pié de tu seportura

mi retrato vi poné

pa que se entere to er mundo

-mare de mi corazón-

pa que se entere to er mundo

-Aaaaaaaayyyyyy-

que aquí feneció un querer,

ar pié de tu seportura

-Aaaaaaayyyyyyy-

mi retrato vi poné.

Así está construida la Petenera Larga de Medina. Hemos indicado todas las repeticiones, 

el ripio y los versos melimáticos, para que se aprecie la grandiosa estructura de este cante 

tan hermoso y casi nadie canta ahora como era. Es cuestión de gustos, pero conocemos a 

buenos aficionados que prefieren (como modelo musical) esta petenera de los Medina a la más 

conocida de Escacena, Manuel Torres y la Niña de los Peines.

 

(R.P.P.)

Petenera
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