 |
El Cante
Flamenco es un genero de composiciones musicales o estilos
que que empieza
a ser divulgado, hacia la mitad del siglo XIX surgido como
resultado de la
yuxtaposición de modos musicales y folclóricos
existentes en Andalucía.
Las coplas en sus
diferentes estilos expresan los sentimientos de un hombre,
principalmente en los temas del amor, la vida y la muerte,
sin atenerse a un patrón métrico, rígido y careciendo
de las más genuinas figuras poéticas, sin que, por el
contrario impresionan por su desnudez literaria.
La música se
desarrolla apoyándose en melismas y vibratos, y los temas
melódicos describen una
trayectoria especial en cada cantaor. La
formación del cante desde sus orígenes básicos hasta la
estructuración actual, es difícil calcular el momento de
su iniciación, ya que es posible que exista años antes
del siglo XVIII. Los estudios musicales realizados
registran en primer lugar la influencia oriental,
influencia que significa desde la llegada a las tierras
del Sur español de fenicios y Cartagineses,
aportando sus matices dramáticos por parte de sus
interpretes, una constante
de siglos esencialmente en la música Andaluza. |
Así
mismo, hay que añadir la nativa actitud andaluza para
cantar y bailar, revelados por los clásicos latinos que
glosaron a las "Bailarinas de Gádex",
original de Marcial y Juvenal, ofreciéndonos esta
"Cántica Gaditanae".
Otra influencia es la Griega, advertida por Manuel de
Falla, que sé mantuvo con los cantos Bizantinos hasta el
siglo XIII.
El Canto Gregoriano aporta un papel muy importante en la
España del siglo X, participando el pueblo en funciones
religiosas, jugando un papel preponderante.
Otra influencia que se considera muy importante en la
conformación de la
música popular ejercida por aires Hindúes, que
transmitieron los sirios y
el famoso Ziryad, legendario artista de origen bagdadí,
que vivió y enseñó
en la época del Califato de Abderramán II entre los
años 822 y 852 aproximadamente.
Con la denominación Arabe, la influencia de ésa perdura
mucho más del fin
de éste reinado, llegando al siglo XVIII, especialmente
en las tierras de la
baja Andalucía.
Ricardo Molina opina
sobre el conjunto de influencias:
Panorama musical
armónico, como el resultado de la convergencia del
Al-Andalus, de los diversos
influjos orientales y helénicos, semíticos y
autóctonos, laicos y religiosos.
Entre tal
variedad, aquellos en los que todos participaban, fue en
los cantes y bailes propios del pueblo Arábigo-Andaluz:
Jarchas y Zambras, ya que
hasta el sigloXV, la cultura musical Arabigo-Andaluza que
compren día la
rica constelación señalada, dio la tónica a toda la
península Ibérica.
La reconquista de Córdoba y Sevilla, 1.236 1.248, no
debió alterar las tradiciones
musicales y folclóricas, siendo en términos generales,
el arte y la
cultura, en el resto de la península, tributo de la
superior civilización islámica
desarrollada en el Alandalus durante seiscientos años,
siendo considerada la influencia árabe como una de las
más importantes del folclore
andaluz.
Ni los escritores ni los
eruditos, han proporcionado documentación que Permita
seguir la evolución y el desarrollo del Cante Flamenco en
la litera Tura
del siglo XVIII, a pesar de haberse compulsado
manuscritos, romances
de ciego, piezas teatrales y obras de investigación.
El Cante Flamenco es la
manifestación artística que comienza a partir del
siglo XVIII, teniendo su
primera expresión en lugares de trabajo en reuniones
familiares, pasando a las tabernas y fiestas en público,
siendo los gitanos
y los campesinos sus interpretes, considerando la sociedad
culta, este
arte como cosa de gente baja. El primer cantaor que se
conoce, es un gitano
aguador de Jerez, llamado "Tío Luis el de la
Juliana". El
Arte Flamenco es por todo ello, el fruto de distintos,
aunque un tanto Comunes
elementos étnicos, que como acertadamente se ha escrito,
sé fueron
mezclando mágicamente en el crisol de Andalucía.
(R.P.P.) |