| La
figura portentosa de D. Antonio Chacón, como uno de los
grandes y más completos cantaores no solo de su época
sino de toda la historia, siendo reconocido por
intelectuales, el pueblo, los aficionados, la aristocracia
y todos aquellos que tuvieron sensibilidad para asimilar
su arte, llamado por Tomás Borrás el "Papa del
cante". Cantaor redondo, y más completo bien por su
dominio absoluto del compás, emotividad, portador
artístico musical técnica y amplio conocimiento del
flamenco.
De un origen humilde, por
su condición humana, su gran defensa, recopilación y
divulgación del flamenco, se hace acreedor en lo
artístico y en lo personal, al tratamiento de Don, cuyo
reconocimiento desde el Rey para abajo, se le otorga como
la mejor recompensa. Antonio Chacón nace el 16 de Mayo de
1.869, en Jerez de la Frontera, ayudándole a su padre
desde pequeño a remendar zapatos, costándole varias
regañinas por su afición al flamenco, ganándose sus
primeras perras en los bautizos, animándole en su barrio
a seguir la profesión de cantaor.
|
Por Andalucía actúa
con los hermanos Antonio y Javier Molina, cantaor y
bailaor, varios Meses, presentándosele una ocasión de
cantar con Enrique el Mellizo y Joaquín Laserna, Dos
grandes cantaores del momento, causa tan buena
impresión que el Mellizo le contrata Para cantar con
él en el café cantante del Perejil, en las fiestas
gaditanas del año 1.886. Silvério le contrata en su
café sevillano de la calle Rosario, el más famoso de
Sevilla, escenario por donde desfilaron los mejores
figuras del cante, el toque y el baile, y Chacon al
actuar se dice que "llegó y acabó con el cuadro.
Era tal su fama, que
Fernando de Triana en su libro Arte y Artistas
Flamencos, Madrid, (1.935), cuenta que todos los
notables artistas de la época, prescinden de sus
derechos, cantando por delante de él, siendo así
escuchados y aplaudidos por el público, ya que cuando
Chacón terminaba de cantar el salón se desalojaba
hasta la próxima actuación. Era tal Concurrencia de
público en sus actuaciones, que a las cuatro de la
mañana parecía que era las diez de la noche, no
moviéndose nadie de su asiento hasta que Chacón no
terminaba el espectáculo. Era tal el silencio del
salón que solo se interrumpía en algún tercio del
cante, por la voz del gran Silverio murmurando en voz
baja ¡qué bárbaro!, ¡que bárbaro!, esto hacia que
cientos de personas de toda clase mantuvieran un
silencio sepulcral para no perder una nota ni un detalle
de su estilo sublime y sentimental raro y poco conocido.
Ocho meses canta Chacón en el café de Silverio,
cantado después un mes en Málaga, volviendo después
al café del Burrero salvando la clientela del salón.
Por Andalucía compite
con las más grandes figuras, transforma gracias a su
fama, la forma de vestir de los artistas, prestándole
señorío y elegancia. Chacón debuta en Madrid en 1.889
en el Café del Puerto, cantando después en el Café de
Fornos donde conoce al tenor Gayarre, quedando
entusiasmado por el cante de Chacón.
En Málaga canta en el
café de Chinitas, teniendo una pasión amorosa con una
aristócrata, cantando muy poco en público durante ese
tiempo, aprovechándolo para estudiar varios cantes,
instruirse culturalmente, estudia los matices melódicos
de varios cantes y conoce a viejos cantaores. Vuelve a
Sevilla y actúa por toda la geografía española,
escribiendo de él Nuñez de Prado: sobre vel vestilov
de Chacón, enseñoreado del alma popular, llegando a
interpretar hasta tal punto esa alma, que es rara en
Andalucía donde se llega escuchar otro
"malagueño" que el suyo.
La
presencia de Chacón en las fiestas era continua,
existiendo testimonios de sus éxitos, de finales del
siglo XIX. En Madrid centra sus actuaciones en los
Gabrieles y en el café del Fornos, viajando desde Madrid
a toda Andalucía y otras regiones de España.
Embarca
para América en 1.914 donde hizo cerca de treinta
actuaciones, unas de ellas en el teatro de San Martín de
Buenos Aires. De regreso a Madrid convierte a los
Gabrieles en el colmao de moda, asistiendo toda la
aristocracia, sucediéndole lo mismo años más tarde en
Villa Rosa, siendo solicitado para homenajes, recepciones
de reyes, etc.
Preside el
Concurso de Cante Hondo de Granada, en 1.922, siendo
invitado al año siguiente como artista del concurso que
se celebra en Huelva, donde cobra la fabulosa cantidad de
2.700 pesetas.
Con motivo
de la visita de los reyes de Italia, participa en dos
recitales, alternado con Pepe Marchena, Escacena, Pastora
Imperio, Manolo Pavón, Montoya y Habichuela. Inaugura en
1.925, el Patio Flamenco del Hotel Alfonso XIII de
Sevilla, así mismo canta en el Palacio de Las Dueñas, de
los Duques de Alba, ante los reyes y toda la aristocracia
europea.
Más tarde
se presenta en el Teatro Novedades de Madrid, y el 24 de
Agosto entrega la Copa Pavón, premio de un concurso
convocado por el Teatro del mismo nombre a Manuel Vallejo.
Con el empresario Vedrines realiza unas giras, actuando en
todas las plazas de toro de España, enfermando al poco
tiempo, muriendo en su domicilio de arteriosclerosis, el
21 de Enero de 1.929.
Don
Antonio Chacón hace la aportación artística más
importante al flamenco, que jamás se haya realizado. En
los cantes sin guitarra demuestra ser el cantaor más
completo, aun a pesar de que para muchos tenga una marcada
condición gitana. Nos lega varias tonás, desapareciendo
con él la debla primitiva. De siete siguiriyas consta el
legado musical que personalmente nos deja Chacón en su
discografía analizadas en el libro Vida y Cante de
Don
Antonio Chacón, (Córdoba), siendo discípulos de grandes
siguiriyeros, como Silverio, Salvaorillo, Manuel Molina,
Curro Dulce, el Mellizo etc. El cante por Soleá conocía
las de Cádiz, Triana, de la Serneta, así mismo le da al
Polo y a la Caña una dulzura y una cuadratura musical
perfecta, haciendo lo mismo con la Petenera de Medina el
Viejo.
Decir
Chacón por Malagueñas es decirlo todo, revolucionando y
jerarquizando ese cante, siendo su mejor interprete. En
los cantes por Granaina y el fandango de Granada, como
realmente era un cante que le venía corto, su
temperamento inquieto y su condición musical le
impulsaron a desarrollar la base de este cante para crear
otro estilo de más valor artístico al que llamó media
granaina, imponiendo el nombre en la nomenclatura
flamenca. Otro cante impuesto fue la Cartagenera, acabando
con el provincialismo de los cantes levante indo con la
Malagueña.
Las
opiniones y criticas sobre el cante de Chacón existen las
siguientes:
José
Baena: Don Antonio, El sí que entendía de cante, aquel
gran jerezano que popularizó todo el cante flamenco,
siendo el cantaor que más llegó al alma del pueblo.
Tomás
Borras: Cantó Silverio y se acabó el mundo. Pues
Fernando de Triana, que le oyó y que era un cantaor de
punta, dice que fue el cantaor de pirámide. Como le
decimos de él los que hemos tenido la suerte de
escucharlo "Quien dice Don Antonio, cantaor u Don de
tratamiento, voz del Dios de lo jondo y de lo bulero,
patriarca de la Cofradía de los que saben escuchar".
Augusto
Butler: Así pudo crear los cantes que en intimo contacto
con los fundamentales han pasado a la posteridad como
piedra en que contrastaron su calidad de los artistas que
la siguieron. Tal compenetración tubo el artista con su
arte que pudo decir, parafraseando al Rey Sol, "El
Cante soy yo".
.Julián
Cañero: Antonio Chacón, divino interprete del cante
andaluz por nadie superado. Gonzalo Carvajal: Fue el
cantaor más completo de todo los tiempos. Tan completo
que los gitanos reconocían la supremacía de jerezano.
Agustín
de Figueroa: "Canta Chacón... signos de aprobación,
rumor de entusiasmo, solo comparable al que oí en la
plaza de la Maestranza de Sevilla.
(R.P.P.) |